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Esta é a vida eterna: que te conheçam, o único Elohim verdadeiro, e a Yeshua o Messias, a quem enviaste. JOÃO 17:3
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LAS EVIDENCIAS QUE RESPALDAN EL NOMBRE DE YAHWEH..

LAS EVIDENCIAS QUE RESPALDAN EL NOMBRE DE YAHWEH..

פאביו נלסון דאזא דיאז·SÁBADO, 13 DE JANEIRO DE 2018

No hace falta todo un libro para presentar evidencias claras de que el Nombre del Padre no puede ser Yehovah, como parecería indicar la puntuación masorética y como defienden algunos hoy día contra toda evidencia. No sólo las obras de erudición judía, como la Encyclopedia Judaica y otras, sino también la evidencia intrínseca de la Miqráh (el Tanakh) aportan suficiente base para entender que la forma antigua y correcta del Nombre Sagrado es Yahwéh. No cierre los ojos a la evidencia por causa de los intentos modernos de refutar un nombre que tiene siglos de afirmación.

Los defensores del nombre híbrido Jehová, le dirán a usted que en el Códice de Alepo y Códice de Leningrado se vocaliza el Tetragrámaton como Yehováh, pero no le dicen toda la verdad. Una afirmación parcializada no es prueba de nada por más que se escriban libros acerca de ella. Los que proponen la forma Yehovah se encuentran con varios problemas irreconciliables e inexplicables, que ellos no le explican a la gente.

  1. La forma Bilítera YAH הָּי Esta forma apocopada de Yah La encontramos en el codex de Leningrado. Salmo 68:4, y muchos otros pasajes contienen en hebreo el nombre apocopado הָּי y los Masoretas lo vocalizaron siempre como הָּי Yah, nunca como Yeh. Además, en la palabra halelu-Yah, nunca se vocaliza halelu-Yeh en ninguna parte del Texto Masorético. De modo que si el Nombre abreviado es Yah, queda descartado la forma Yeh

textos del codex Leningrado que dice Yah..

תהל’ 94:12: “אַשְׁרֵי ׀ הַגֶּבֶר אֲשֶׁר־ תְּיַסְּרֶנּוּ (יָּהּ) וּמִתּוֹרָתְךָ תְלַמְּדֶנּוּ׃”

Sal 94:12: “Feliz el hombre a quien tú corriges, oh (Yah יָהּ) , y educas en tu Torah,”

תהל’ 118:5: “מִן־ הַמֵּצַר קָרָאתִי יָּהּ עָנָנִי בַמֶּרְחָב יָהּ׃”

Sal 118:5: “En la angustia clamé a Yah; y Yah me respondió y me dio alivio”

תהל’ 118:14: “עָזִּי וְזִמְרָת יָהּ וַיְהִי־ לִי לִישׁוּעָה׃”

Sal 118:14: “Yah es mi fuerza y mi canto. Y El se ha hecho mi salvación.”

תהל’ 118:17: “לֹא אָמוּת כִּי־ אֶחְיֶה וַאֲסַפֵּר מַעֲשֵׂי יָהּ׃”

Sal 118:17: “¡No moriré; no, yo viviré y proclamaré las obras grandiosas de Yah!”

תהל’ 150:6: “כֹּל הַנְּשָׁמָה תְּהַלֵּל יָהּ הַלְלוּ־ יָהּ׃ “

Sal 150:6: “Que todo lo que respira alabe a Yah. Halelu-Yah.”

El mismo codex de Leningrado dice Yah en la forma bilitera la forma corta de Yahweh,

También dice HalleluYah de Yahweh y no dice HalleluYeh de Yehovah,

Testimonio de los sufijos con el nombre YAH-יָהּ

Nombres de personajes como Eliyáh, Adoniyáh, Yirmeyáh, y muchos otros. Tienen el Nombre apocopado en la forma de Yah, con “a” no con “e”. Nadie se llama Eliyeh, ni Adoniyeh. Los masoretas cambiaron la vocal inicial en los nombres teofóricos solamente cuando el Nombre Yah es prefijo pero nunca cuando es sufijo. Además, hay evidencia de que originalmente esos nombres terminaban en “yah” y más tarde se les añadió una Waw para que no se confundieran con la terminación normal “yah” que es femenina en su apariencia (sólo cuando está al final de la palabra, obviamente). De ahi que muchos de esos nombres se escribieron posteriormente como Eliyahu אֵלִיָּהוּ, Adoniyahu אֲדֹנִיָּהוּ , etc., pero la forma original terminaba en yah.

La forma Yahwéh se origina en el verbo hayah, y en su forma aún más antigua ‘ehyeh, que significa “ser”, “existir”, “vivir”. Mientras que la forma Yehováh (si existiera en realidad) se originaría en el sustantivo hováh, que, según el gran gramático Gesenio, el “padre de la gramática hebrea”, significa infortunio, calamidad. Y ese significado no lo inventó Gesenio, está en el Tanakh. Véanse, por ejemplo los siguientes pasajes donde se usa la palabra hováh como calamidad, que en el contexto del verso se equipara a “mal” y “catástrofe”:

ישע’ 47:11: “וּבָא עָלַיִךְ רָעָה לֹא תֵדְעִי שַׁחְרָהּ וְתִפֹּל עָלַיִךְ הֹוָה לֹא תוּכְלִי כַּפְּרָהּ וְתָבֹא עָלַיִךְ פִּתְאֹם שׁוֹאָה לֹא תֵדָעִי׃”

Is 47:11: “Vendrá sobre ti un mal que no podrás impedir con conjuros; sobre ti caerá un desastre que no podrás aplacar; de repente vendrá sobre ti una ruina de la que no sabes nada.”

יחז’ 7:26: “הֹוָה עַל־ הֹוָה תָּבוֹא וּשְׁמֻעָה אֶל־ שְׁמוּעָה תִּהְיֶה וּבִקְשׁוּ חָזוֹן מִנָּבִיא וְתוֹרָה תֹּאבַד מִכֹּהֵן וְעֵצָה מִזְּקֵנִים׃”

Ez 7:26: “Vendrá calamidad sobre calamidad, y rumor tras rumor. Entonces buscarán en vano una visión de parte del profeta; la instrucción desaparecerá del sacerdote, y el consejo, de los ancianos.”

Diccionario stronk de las palabras hebreas Arameas y Griegas dice

הויָה (jová) otra forma de H1942; ruina:quebrantamiento.

Esto sucede si le quitamos a Yehovah la forma Unilítera Yod quedaría hovah-ruina quebrantamiento, calamidad destrucción

Los testimonios históricos

En el siglo 5 de la Era común, por los años 400, un escritor cristiano de habla griega, llamado Teodoreto de Ciro, escribió en el idioma griego una obra titulada Cuestiones al Octateuco. En el capítulo 15 de su comentario, comentando sobre Éxodo 7, este notable escritor antiguo informa que, “aunque los judíos no pronunciaban el Nombre Sagrado, los samaritanos lo pronunciaban Iabe (iabé). Y como los samaritanos, desde su separación de los judíos, rechazaron toda evolución religiosa de éstos, hay que reconocer que en la pronunciación de los samaritanos tenemos la pronunciación de los judíos del siglo 5 antes de la Era Común”. (Diccionario de la Biblia, Dr. Serafín de Ausejo, pág. 2053). Téngase en cuenta que la Waw hebrea se podía representar en griego por la letra beta (B) y también por la letra úpsilon (U). También Epifanio, en el siglo 4, lo escribe en griego como Iabe (iabé). B. Otro escritor griego, Clemente de Alejandría, anterior a Teodoreto, nacido en el año 216 de la Era Común, escribió una obra titulada Estrómata. En su capítulo 5, párrafos 6 y 34, escribe el Nombre en griego como Iaouh (iaué). No se confunda el lector por el diptongo griego “ou”. Este diptongo griego se pronuncia “u”, la o no suena. (Idem. Página 2053). C. No hay que olvidar que esos escritores no estaban debatiendo para nada sobre el Nombre Sagrado. Ellos simplemente estaban informando cómo lo pronunciaban los samaritanos y los judíos de su tiempo. Y lo interesante es que esos documentos griegos en los que se escribe el Nombre Sagrado en letras griegas con sus correspondientes vocales fueron escritos mucho antes de que se fijara la pronunciación de la Biblia Hebrea, o sea, antes de que los masoretas le añadieran vocales al texto sagrado para producir lo que se conoce ahora como el Texto Masorético. O sea, que para ese tiempo esos escritores no tenían ninguna clave en el Texto Masorético de cómo se pronunciaba el Nombre, ellos simplemente escribieron en griego la pronunciación que escuchaban de los samaritanos y de algunos judíos que para esos siglos todavía pronunciaban el Nombre como se pronunciaba en la antigüedad remota. El famoso Códice de Alepo, el Texto Masorético más antiguo que se conoce, fue hecho en el año 930 de la Era Común. Por lo tanto, las llamadas “vocales masoréticas se insertaron en el Texto Hebreo 700 años después de los testimonios de los libros que acabamos de citar de Teodoreto y de Clemente. Esto es muy importante, porque antes de que se inventara el sistema masorético de vocales y se le introdujeran esas vocales al texto consonántico de la Biblia Hebrea, los testimonios de otros escritores apuntaban a que el Nombre se pronunciaba iabé y iaué, escrito así con letras griegas, lo que señala a un original hebreo Yahwéh y Yahvéh. Toda la evidencia histórica y textual muestra que la palabra yehováh nunca existió hasta el año 1520, cuando el monje católico Pedro Galatino tradujo la Biblia Hebrea al latín. Él no entendió que las vocales que los masoretas le habían injertado al Nombre Sagrado eran para que se pronunciara Adonáy, y escribió ese nombre con esas vocales extrañas como Iehovah, en latín, y así pasó luego al español como Jehová. Por lo tanto, es obvio que esa palabra es un híbrido, o sea, una mezcla de las consonantes YHVH con las vocales de Adonay, levemente modificada la vocal inicial.

Mencioné la evidencia de los papiros griegos hallados en Egipto. El mejor de estos es Iaouee (London Papyri, xlvi, 446-483). Clemente de Alejandría dijo: “El nombre místico que se llama Tetragrámaton … se pronuncia Iaoue, que significa:” Quién es y quién será “(Dr. Anson R. Rainy, Biblical Archeology Review, septiembre-octubre de 1994). El Dr. Rainy es profesor de Culturas Antiguas y del Cercano Oriente y Lingüística Semítica en la Universidad de Tel Aviv.

Como se confirma a través de estas referencias, la pronunciación de Yahweh fue preservada en griego por varios de los mal llamados padres de la iglesia. Esto incluía a Clemente de Alejandría, Origen y Teodoreto. Es importante darse cuenta de que estos documentos griegos contienen vocales, lo que garantiza la pronunciación exacta, y que son anteriores a los manuscritos hebreos que contienen la pronunciación “Yehovah” por casi 700 años.

Además de los primeros escritores de la iglesia, la evidencia de Yahweh también se encuentra en los códices de Nag Hammadi, que datan del 2º al 4º siglo EC. Esta biblioteca de escritos gnósticos fue descubierta en el Alto Egipto, cerca de Nag Hammadi, en 1945. En total, hay más de 50 textos dentro de esta biblioteca. Como están en griego, como padres de la iglesia, conservan la pronunciación.

Uno de esos libros es El libro secreto de Juan. Dentro de este códice, menciona el nombre Yahweh y señala: “Eloim y Yawe, dos nombres de Dios en las escrituras hebreas …”. Yahweh es el nombre de Dios (basado en el Tetragrammaton, el inefable nombre de cuatro letras) “(Dr. Marvin Meyer, The Nag Hammadi Scriptures, p 127).

El Libro Secreto de Juan data del siglo II, como lo conoció el padre de la iglesia, Ireneo. Este fue el mismo marco de tiempo que Clemente de Alejandría, quien también confirmó el nombre. Aunque el gnosticismo fue correctamente considerado herético por la iglesia primitiva, es otro testigo de la pronunciación de Yahweh. El hecho de que estos grupos estaban en desacuerdo, pero estuvo de acuerdo con “Yahweh”, es significativo y agrega credibilidad a esta pronunciación. Verifica que “Yahweh” fue ampliamente reconocido ya en el siglo II, casi 700 años antes que cualquier manuscrito hebreo que contuviera a Yehovah.

Con esto comprobamos que Yehovah es un nombre erróneo y blasfemo, y comprobamos que el nombre Cadosh es YAHWEH.

ENVIADO POR: Eliel Eliel Lopez.

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