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Esta é a vida eterna: que te conheçam, o único Elohim verdadeiro, e a Yeshua o Messias, a quem enviaste. JOÃO 17:3
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Objeciones a La Ley

OBJECIONES

A LA LEY

Una Respuesta

Objeciones a La Ley

———————————————

Por Voy Wilks

1976 (Revisado 1998)

Traducción y Revisión de

  1. A. Alvarez (2000-2010)

Editorial Hebraica

Camuy, Puerto Rico.

Este folleto es parte de una serie continua de estudios de las Escrituras Sagradas de Israel. Estas publicaciones pueden copiarse para distribución siempre que se conserve intacto el contenido y se mantenga la identidad de la fuente.

Editor:

José Alvarez Rivera

(C) 2010

 


PREFACIO

Hemos visto apropiado imprimir en forma de folleto una lista de 88 pasajes –todos del Nuevo Testamento– que enseñan que ninguna de las leyes o las festividades de Yahweh ha sido abolida sino que han de ser observadas todavía por los verdaderos adoradores. El Grupo de Estudio me concedió gentilmente añadir mis comentarios a esta  lista de 88 pasajes del Nuevo Testamento. Rogamos al lector que se sirva revisar también el artículo ¿Fue abolida la ley?

El presente escrito es para discutir un número de pasajes que no se mencionan entre los 88 pero que parecen (para algunos) enseñar que la Ley fue abolida cuando el Mesías murió en el madero. Cada uno de nuestra lista de 88 pasajes que apoyan la Ley fue tomado del Nuevo Testamento, así que esta lista de pasajes que parecen ser “anti-ley” son también del Nuevo Testamento.

[A menos que se indique de otro modo, todos los pasajes bíblicos se han citado de la versión King James. El lector hispano debe cotejarlos con la versión bíblica que él utilice].


PARTE UNO

El Sermón del Monte

En el sermón del monte el Mesías no se refirió a una ley nueva y diferente, sino instruyó al pueblo acerca de la ley que se debía observar –cómo se había observado en el pasado y cómo se debe observar ahora. El profeta Isaías habló de esto diciendo: “Yahweh… magnificará la ley y la hará honorable” (Isa. 42:21). Este fue también el propósito del Mesías en el sermón del monte. Él reveló cómo debemos observar el espíritu de la Ley, así como la letra de la Ley.

Mateo 5:27. Era tan incorrecto para aquella gente (los antiguos) cometer adulterio mentalmente como lo es para nosotros. Por lo menos, esta fue la intención de la ley. Los antiguos debían ser puros de mente para agradar a Yahweh. ¿Recuerda a Abimélek? Él, siendo un gentil, no cometió adulterio físicamente con Sarah. Tiene que haber sido sólo mentalmente. Pero fue pecado como quiera, porque Yahweh le dijo que pidiera a Abraham que orara por él para que se le perdonara su “gran pecado” (Génesis 20). Véase Job 31:1-8 en la Versión Popular.

Mateo 5:43. “Ustedes oyeron que se dijo: ‘Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo’.” Cierto, este era un dicho antiguo pero NO era parte de la ley de Yahweh. Esto estaba escrito en la ley de los Esenios pero no en la ley de Yahweh. Más bien la ley de Yahweh nos instruye: “Si encuentras el buey de tu prójimo extraviado, ciertamente se lo devolverás. Si ves el asno de tu prójimo caído bajo su carga, y puedes ayudarlo, ciertamente lo ayudarás” (Éxodo 23:4-5).

Romanos 12:20 es un pasaje iluminador. No es parte de una “nueva” ley en desarrollo. Más bien, es una cita de la ley de la antigüedad que muestra el “espíritu” de la ley. Pablo cita de Proverbios 25:21, 22. Esto muestra que la ley de Yahweh es una ley de amor en la cual no tiene lugar el odio.

 

Mateo 5:38. “Ojo por ojo,” etc. Esto está escrito en la Ley. El Mesías dijo en Mateo 5:17 que él no vino a destruir la ley ni los profetas –ni siquiera una i ni una tilde (Mat. 5:18). Todo el que sea grande en el Reino obedecerá la ley y enseñará a otros a obedecerla. Siendo esto cierto, la ley de ojo por ojo y diente por diente no fue cancelada. Más bien el Mesías señaló cómo debía operar esta ley si la gente estuviera viviendo por “el espíritu de la ley” en lugar de por “la letra de la ley.”

Nosotros (y los antiguos) no debemos ni debíamos ser como niños que se ofenden por cualquier cosa y corren a dar la queja (o a poner demandas), sino que debemos ser perdonadores, y, si no se pone en riesgo la paz y la seguridad de la comunidad, debemos pasar por alto una ofensa. Al hacerlo así, tal vez podemos convertir ese enemigo en un amigo. En ese mismo sermón el Salvador dijo:

“Por tanto, todo lo que quieran que los hombres hagan por ustedes, hagan ustedes por ellos…” (Mateo 7:12). ¿Por qué debemos hacer esto? “…porque esto es la ley y los profetas.” Así que vemos que la ley y los profetas enseñaron la bondad, la gentileza, la humildad, el amor a los amigos y el amor a los enemigos.

Brevemente dicho, Mateo 7:12 es un resumen de los últimos seis de los Diez Mandamientos. Ahora entendemos. Algunos de los “dichos de los hombres de la antigüedad” eran en realidad porciones de la ley. Por otra parte, algunos de los “dichos de los hombres de la antigüedad” era simplemente eso, dichos de los antiguos. El Mesías apoyó la pena capital en Mateo 15:3-9, lo cual es el máximo efecto de la ley de ojo por ojo y diente por diente. Pablo también apoyó la pena capital en Romanos 13:4.

PARTE DOS

Los Alimentos

Marcos 7:1-23, especialmente el verso 19. Algunas versiones dicen claramente y otras implican que el Mesías “limpió todos los alimentos.” La versión Reina-Valera dice:“Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos.”

Sin embargo esas versiones no están justificadas en decir eso. La pregunta fue: ¿Es pecado comer alimentos con sin lavarse las manos primero? Así que el Mesías dijo en efecto que la arena, el polvo y los gérmenes de las manos sin lavar que entran con la comida no contaminan a una persona. Lo que contamina son las cosas que salen de la mente de una persona; “…los malos pensamientos, fornicación, robo, asesinato, adulterio, codicia, impiedad, engaño…” (Mateo 7:18, 21).

Mateo añade, como una explicación completa: “Estas son las cosas que contaminan al hombre, pero comer con las manos sin lavar no contamina al hombre” (Mateo 15:20). [Así que no está hablando de los alimentos en sí.]

[Nota del traductor: Además, el texto griego está mal traducido en esas versiones. El texto original griego dice en el verso 19 (con traducción interlineal palabra por palabra):

“joti uk  eisporéuetai autú  eis ton kardían   al   eis ton koilían,

“que   no        entra   en-sí    a   el  corazón sino  a    el  vientre,

kai eis ton dodrona ekporéuetai, kazarítson  panta  ta   brómata.”

 y    a   la   letrina         sale,       purificando  todos los alimentos.”

Nótese cómo se traduce correctamente ese verso en la versión de Benjamín Wilson: “Porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y pasa al séptico, purificando todos los alimentos.”

La frase “dijo esto” que aparece en las otras traducciones fue añadida por los traductores para añadirle a la Biblia la idea de que la declaración del Mesías hizo limpios los alimentos inmundos como el cerdo, el ratón, las culebras y los sapos, y que por lo tanto ahora todo esto se puede comer. Pero eso en una idea añadida por los traductores. El texto original no dice eso, como muy bien lo manifiesta la traducción de Benjamín Wilson y otras.]

Romanos 14:14, 20. Se dice que Pablo enseñó que cualquier planta o animal es puro y bueno para comer. ¿Y qué hay de esas plantas venenosas? ¿Son buenas para comer? El hongo venenoso, por ejemplo. ¿Es bueno para comer? Ciertamente no. ¿Es la planta de tabaco buena para comer? De ella se extrae el veneno conocido como “la hoja negra 40.”

Sin embargo, lo que Pablo dijo es cierto. Esas plantas no son en sí mismas inmundas. Así es también con el mundo animal. Tome el caballo, por ejemplo. Su dieta es sólo de hierba y granos, así que él es un animal muy limpio en ese sentido. No tiene hábitos asquerosos. En sí mismo es limpio. Sin embargo, el caballo no fue diseñado para servir de alimento. En Romanos 14 hay dos puntos especiales que deben notarse:

  1. Lo que está en discusión no es la carne de “caballos y puercos” contra la carne de “ovejas y vacas”. Mejor dicho, no son las carnes inmundas versus las carnes limpias. Más bien se trata de “vegetales solamente” versus “carne y vegetales;” “todas las cosas” (Rom. 14:23).

  2. “Y el que duda se condena si come, porque no come con fe; porque todo lo que no es de fe es pecado” (Rom. 14:23).

¿Y de dónde proviene la fe? Solamente cuatro capítulos adelante, aprendemos que “la fe viene por el oír la palabra de Yahweh” (Rom. 10:17). Por lo tanto, preguntémonos: “¿Qué dice la PALABRA de Yahweh sobre los alimentos?” La respuesta (la PALABRA de YAHWEH) está en Levíticos 11, donde se da una lista de los alimentos limpios para nuestra enseñanza.

Otra razón por la que podemos estar seguros de que éste es el entendimiento correcto de Romanos 14 es el pasaje bíblico de más abajo. Pablo escribió eso también.

 

1 Timoteo 4:1-5

“Porque toda criatura de Yahweh es buena, y nada se debe  rechazar, si se recibe con acción de gracias.”

Yahweh creó estos alimentos para “ser recibidos con acción de gracias por aquellos que creen y conocen la verdad.

Note, por favor: Estos alimentos son para aquellos que CREEN y que CONOCEN LA VERDAD. ¿Qué es la verdad? “…todos Tus mandamientos son verdad” (Salmo 119:151). ¿Estuvo de acuerdo con esto el Salvador? Ciertamente sí. Hablándole al Padre él dijo: “…tu palabra es la verdad” (Juan 17:17). Así que la palabra de Yahweh nos dice la verdad  sobre los alimentos en Levítico capítulo 11. ¿Cree usted esa verdad?

 

Hechos capítulo 10

Se dice que Pedro recibió esta visión para mostrar que todos los animales han sido limpiados para servir de alimento. Pero ¿qué dice el apóstol Pedro? Hay dos puntos en particular que deben notarse:

  1. Esto ocurrió en el año 41 de la Era Común, ocho o diez años después de la muerte del Mesías en el madero. Si la ley dietética de Moisés fue en realidad cancelada cuando el Mesías murió en el madero, ¿por qué le tomó a Pedro diez años para aprender sobre ese cambio de la ley? Cuando se le instruyó en la visión “mata y come,” la respuesta de Pedro fue:

“No, Maestro, porque yo nunca he comido nada común o inmundo” (Hechos 10:14, 11:8).

Piense en eso: Después de diez años (de supuesta “libertad” de la ley), Pedro nunca había comido de ningún animal inmundo.

  1. Esta visión tenía el objetivo de mostrarle a Pedro, NO que todos los animales habían sido limpiados para alimento, sino “…Yahweh me ha mostrado que a ningún HOMBRE debo llamar común o inmundo” (Hechos 10:28). [Así que los que fueron limpiados fueron los hombres no los animales inmundos]. En Apoc. 18:2 aun son inmundos.

PARTE TRES

El Libro de los Hechos

Hechos 15:10

“Ahora por tanto, ¿por qué prueban a Yahweh poniendo un yugo sobre la cerviz de los discípulos que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?”

A primera vista, Hechos 15:10 parecería que cancela completamente la observancia de la ley, que la ley es un “yugo” difícil de llevar. Cuando recordamos, sin embargo, que hay como 200 pasajes sólidos solamente en el Nuevo Testamento que enseñan que hay que observar la ley, entonces tenemos que concluir que hay más en la afirmación de Pedro de lo que la gente occidental de hoy ve a primera vista –2,000 años más tarde. ¿Recuerda cómo habló el Mesías a los fariseos?

“Entonces los FARISEOS y los escribas vinieron a Yahshúa de Jerusalem y dijeron: ‘¿Por qué tus discípulos transgreden las tradiciones de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen.’ Él les respondió: ‘¿Y por qué transgreden ustedes los mandamientos de Yahweh por su tradición?” (Mateo 15:1-3). “Y hacen muchas otras cosas semejantes.” (Marcos 7:1-13, esp. vs. 8, 13).

“Así ustedes han invalidado el mandamiento de Yahweh por su tradición” (Mat. 15:6).

“Pero en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres” (Mat. 15:9).

“Entonces ellos entendieron que él les advertía cuidarse, no de la levadura del pan sino de la doctrina de los fariseos y los saduceos” (Mat. 16:12).

“Los escribas y los fariseos se sientan en la cátedra de Moisés; por lo tanto, todo lo que ellos les manden observar obsérvenlo y háganlo; pero no hagan como hacen ellos, porque ellos dicen y no hacen. Porque atan CARGAS PESADAS y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no las mueven ni con un dedo” (Mat. 23:2, 4, 13-33).

Las personas en Hechos 15 que insistían en la circuncisión y la observancia de la ley de Moisés eran los FARISEOS (vs. 5). En vista de los candentes sermones que Yahshúa les dirigió por aferrarse y enseñar las tradiciones de los hombres (las tradiciones de los ancianos), podemos ciertamente creer que estos FARISEOS también estaban todavía indoctrinados con las TRADICIONES DE LOS ANCIANOS. Muchas de aquellas tradiciones eran una carga difícil de llevar, y que excedían por mucho a los requerimientos de la ley de Moisés (Hechos 15:5).

Debemos tener en mente esto: aquellas tradiciones gravosas e innecesarias las observaban los fariseos en adición a, y como parte de, la ley de Moisés. Ellos las consideraban como si fueran parte de la ley de Moisés porque así habían sido adiestrados a pensar desde la niñez. En Hechos 15 tenemos dos entidades: (1) La ley de Moisés, y (2) las Tradiciones de  los Ancianos. La primera se debe observar, y la segunda se puede ignorar.

Pedro y los demás dirigentes de la asamblea sabían la diferencia, pero para no causar una gran división entre los creyentes al insistir que los creyentes judíos abandonaran aquellas tradiciones innecesarias, solamente insistieron en que los gentiles no necesitaban circuncidarse como hacían los judíos. Las TRADICIONES de los ancianos (“un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar”) no se les deben requerir a los gentiles que creían que Yahshúa era el Mesías. Para más discusión sobre Hechos 15, sírvase revisar nuestro folleto “El Yugo.”

Note, por favor, que Pedro no dice que la ley de Moisés era una carga. Él se refiere en el verso 10 a algo que era un yugo insoportable. Como hemos visto antes, esto era la tradición de los Ancianos, no la ley de Moisés. Otra razón por la que podemos estar seguros de que esto es correcto es que el mismo Pedro (un apóstol de Yahshúa el Mesías) afirmó en una de sus cartas: “…la palabra de Yahweh permanece para siempre” (1 Pedro 1:23, 25).

Aquellos Diez Mandamientos que Yahweh pronunció en voz alta en el Monte Sináy son definitivamente “la palabra de Yahweh.” Por lo tanto ellos permanecen para siempre. Él los pronunció fuertemente en alta voz para que todo el pueblo de Israel oyera. Ellos le pidieron a Moisés que no les hablara más, por eso Yahweh le habló de sus otras leyes a Moisés, quien luego las entregó al pueblo de Israel (Deu. 5, esp. los versos 22, 24, 25). Sírvase ver el folleto Las ordenanzas que estaban contra nosotros, el cual muestra que ninguna de las leyes de Moisés era mala para nosotros –ninguna era una carga.

Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, hay pasajes que afirman que la ley de Moisés es buena, santa, y espiritual (Romanos 7:12, 16; Salmo 119:68); que es justa (Salmo 119:62, 144); que da libertad (Santiago 2:12; Salmo 119:45); que da sabiduría (Salmo 119:98, 99, 100, 104); que la ley es la verdad (Salmo 119:142, 151; Juan 8:32); que dura para siempre (Salmo 119:160; 1 Pedro 1:23, 25). Y lo más importante para este estudio: que no es una carga ni es gravosa.

“Porque en esto consiste el amor a Yahweh: que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos” (1 Juan 5:3).

Esto habla de los mandamientos de Yahweh –la ley de Moisés. Esa es “la ley “ que él le entregó en el Monte Joréb a Moisés y a todo Israel como ordenanzas eternas (Salmo 119:152). sus leyes no son una carga.

De nuevo, todo esto hace claro que  a lo que Pedro se refería era a las TRADICIONES de los ANCIANOS judíos cuando dijo que eran una carga, no a la ley que Yahweh le dio a Moisés. Revisemos algunas de las “tradiciones de los ancianos.”

Ejemplo #1.

La ley dice: “No cocerás el cabrito en la leche de su madre” (Éxodo 23:19; 34:26; Deuteronomio 14:21).

Pero la tradición de los ancianos tomó esta ley fácil de seguir y la extendió a un grado que se hace gravosa:

Ejemplo #2:

Al vestirse cada día, la Escritura dice que los israelitas debían ponerse flecos y cordones en sus vestiduras, para que les recordaran los mandamientos de Yahweh.

Pero la tradición de los ancianos considera que simplemente ponerse eso no es suficiente, hay que hacerlo en gran número de pasos rituales –como veintiséis pasos.

Ejemplo #3:

La ley dice: “Acuérdate del sábado para santificarlo” (Éxodo 20:9-10).

Pero la tradición de los ancianos (de la escuela de Shamáy) prohíbe cortar hierba o heno en el sexto día de la semana, porque el sol estaría secándola durante el sábado –aun cuando el agricultor mismo estaría descansando. (Esto es del libro El Templo –su ministerio y servicio, por Alfred Edersheim, Ederman’s Publishing Company, 1990, pág. 178).

En el mismo libro (pág 177), el Sr. Edersheim registra: “…las casi innumerables instrucciones sobre evitar el trabajo debieron de haber hecho de la debida observancia del sábado el mayor trabajo de todos. Todos los trabajos se ordenaron bajo 39 clases* principales (llamadas padres), cada una teniendo un número de ‘descendientes’ o divisiones subordinadas…Tan lejos va esa puntillosidad que se hizo necesario elaborar ingeniosos medios para hacer posible el curso ordinario de vida…” (* 39 clases = 1,521 leyes para reglamentar la observancia del sábado).


PALABRAS AÑADIDAS

–PARA NO OBSERVAR LA LEY–

 

Hechos 15

En Hechos 15 (así como en algunos otros lugares en la Versión Valera) se han añadido palabras al texto original. No necesitamos aceptar las palabras añadidas como si fueran “palabra de Yahweh,” por supuesto. Note cómo las palabras añadidas cambian el significado del texto, dando a entender que los discípulos NO estaban supuestos A OBSERVAR LA LEY. Los traductores de la mayoría de las versiones españolas indican que estas palabras añadidas [entre  corchetes] no estaban en los manuscritos originales, sino que fueron añadidas más tarde.

“Porque hemos oído que algunos que salieron de nosotros los han turbado a ustedes con palabras, subvirtiendo sus almas [diciendo que ustedes deben circuncidarse y guardar la ley], a los cuales no dimos tal mandamiento…” (Hechos 15:24).

De las 31 traducciones que tenemos en nuestra biblioteca solamente tres contienen estas palabras añadidas: la King James, la de Lamsa, y la de Griesbach. Las otras 28 versiones las dejan fuera. No incluido entre esas 31 versiones está el Nuevo Testamento de 26 Traducciones, el cual da una nota al calce para Hechos 15:24, que dice como sigue:

“…subvirtiendo sus almas, diciendo que ustedes tienen que circuncidarse y guardar la ley, [67] a los cuales no dimos tal mandamiento…”

  1. “Reconocido ahora como no apoyado adecuadamente por el manuscrito original.”

La misma afirmación se halla en una nota al calce para Hechos 21:25. La Versión Valera es una de las pocas versiones que contienen esta frase contra la ley. Véase nuestro folleto ¿Fue abolida la ley?, pág. 14. Benjamín Wilson, en su Diaglotón Enfático, tiene notas al calce afirmando que el antiguo manuscrito #1209 omite estas frases contra la ley. La conclusión es obvia: Alguien que se oponía a la ley Divina añadió esas líneas después del tiempo de los apóstoles.

Debe notarse que ninguna de esas versiones mencionadas fue traducida por observadores del sábado. Todos, hasta donde sabemos, eran eruditos observadores del domingo. Esto le da más fuerza al pensamiento de que esas frases en hechos 15 y 21:25 no deberían estar ahí. Son adiciones ilegales a las Sagradas Escrituras. En el año 1863 Benjamin Wilson, en el prefacio a su Diaglotón Enfático, ofrece una interesante explicación en la página 6:

“Casi 700 manuscritos griegos se conocen ahora, y algunos de ellos muy antiguos; mientras que los traductores de la versión común tuvieron solamente la ventaja de ocho manuscritos, ninguno de los cuales era anterior al siglo diez.”


LA CARTA APOSTÓLICA

Hechos 15:28, 29

“Porque  nos ha parecido bien…no imponerles otra carga que estas cosas necesarias: que se abstengan de alimentos ofrecidos a ídolos, y de  sangre, de cosas estranguladas, y de fornicación…”

A veces se presenta este pasaje como evidencia contra la observancia de la ley. Algunos dicen: “Esta es toda la ley que tenemos que observar.” Pero permítasenos señalar lo siguiente:

(1) Esto no incluye instrucciones vitalmente importantes sobre lo siguiente:

(2) Pero note: incluye las mismas ofensas que los gentiles practicaban, prácticas paganas a las cuales estaban más propensos a retornar.

(3) A los gentiles se les instruyó que visitaran las sinagogas los sábados donde habrían de recibir otras instrucciones sobre la Ley Divina en adición a las contenidas en la Carta Apostólica. Esto se indica en la siguiente directriz apostólica:

“Por eso mi decisión es que no perturbemos a los que de los gentiles SE VUELVEN A YAHWEH, sino que les escribamos que se abstengan de la contaminación de los ídolos, y de fornicación, y de cosas ahogadas, y de sangre. Porque Moisés desde antiguo tiene en cada ciudad quien lo predique, siendo leído en las sinagogas cada sábado. Entonces plació a los apóstoles y ancianos, con toda la asamblea, enviar hombres escogidos de su propio grupo a Antioquía con Pablo y Bernabé…” (Hechos 15:19-22).

Los gentiles podían aprender las otras cosas necesarias (las ordenanzas de Yahweh, por ejemplo) por medio de asistir a las sinagogas cada sábado.


PARTE CUATRO

No bajo la ley

¿Cuál es el significado de la frase “no bajo la ley”? El diccionario da varios significados, o matices de significado, para la palabra “bajo.” Siendo que estamos estudiando acerca de la ley, hay tres de esos significados que aplican a los pasajes que hablan de estar “bajo la ley”, o “no bajo la ley”.

Significado #2. Del Diccionario de Winston del 1943: “Subordinado a; como bajo un superintendente; durante el gobierno de; como Inglaterra bajo los Tudors.”

Significado #7. “En conformidad con; como bajo el gobierno de la firma.”

Los pasajes en los que aplican estos significados son: 1 Corintios 9:20, 21; Gálatas 4:4, 21. Así como vivimos como ciudadanos observantes de la ley bajo las leyes de nuestra nación, así las Escrituras se refieren al pueblo judío de la misma manera: un pueblo que conocía y aceptaba la autoridad de las leyes de su nación, y estaban subordinados a ellas.

 

Significado #5. “Sujetos a la acción o el efecto de.” Aquí hay ocho pasajes que caen bajo este significado: Romanos 3:19; 6:14, 15; 7:6; Gálatas 3:23; 4:4; 4:5; 5:18. Posiblemente Romanos 6:14 es tan representativo como cualquiera, así que vamos a discutirlo, y la conclusión aplicará a todos los demás.

“Porque el pecado no tendrá más dominio sobre ustedes; porque no están bajo la ley sino bajo la gracia.”

Primeramente, Pablo escribió esto a los SANTOS en Roma (CREYENTES EN EL MESÍAS), y miembros de la asamblea de Yahweh (Romanos 1:7; 7:1).  La razón por la que los creyentes no estaban “bajo la ley” era que ellos estaban siendo dirigidos por el espíritu de Yahweh (Rom. 8:1). No era que la ley había sido abolida, quitada de en medio, o enclavada en el madero.

Toda ley de nuestro estado o nación conlleva una penalidad. Leyes SIN PENALIDAD no tienen VIGOR, por lo tanto, toda ley debe tener una penalidad. (Véase nuestro folleto Comentando sobre Colosenses 2:14, págs 3-7). Lo mismo es cierto de la ley de Yahweh. Toda ley, cuando se quebranta, conlleva una penalidad. En la Versión Valera estas penalidades se llaman a menudo JUICIOS –juicios de la ley (Exo. 21:1 al 23:33; 24:3; Lev. 18:4-29; Num. 35:24). Las leyes del Altísimo pueden dividirse propiamente en tres divisiones principales, como sigue:

(1) Los Diez Mandamientos escritos en piedra por el DEDO de Yahweh (Exo. 20).

(2) Los juicios (a menudo decisiones en corte, mayormente penalidades) por violar los mandamientos (Lev. 20:1-22; 26:15, 16).

(3) Rituales de adoración (Lev. capítulos 6, 7, 17, y 23).

La mayor penalidad por quebrantar la ley de Yahweh es la muerte. “El alma que PEQUE esa MORIRÁ” (Ezequiel 18:3, 20). Algunos dicen: “Oh, pero esa ley fue abolida cuando el Salvador murió en el madero.” No, mi amigo, El mismo principio está escrito en el Nuevo Testamento. “La PAGA del PECADO es MUERTE” (Romanos 6:23). De nuevo, la PAGA del pecado (la PENALIDAD por violar la ley de Yahweh) es MUERTE.

Todos nosotros hemos pecado. “Porque todos han pecado y han sido destituidos de la gloria del Poderoso…” (Rom. 3:23).  Eso me incluye a mí y posiblemente a usted, lector. Qué terrible.

Pero no desespere. Yahshúa el Justo fue enviado por la gracia de Yahweh para ser nuestro Salvador, literalmente. Una vez nos bautizamos en su nombre, entonces somos hechos libres de la peor de todas las penalidades: la muerte. Si permanecemos fieles tenemos entonces la promesa de vida eterna. Una vez perdonados, ya no estamos “bajo la ley,” esto es, ya no estamos bajo las penalidades de la ley –la pena de muerte. Mediante su sacrificio, Yahshúa nos ha librado de  la esclavitud al pecado, y de su resultado final, la muerte (Rom. 8:1,2). por lo tanto, “no estamos bajo [la penalidad de] la ley” (Rom. 6:14). Cierto, LA LEY AUN PERMANECE. Los juicios permanecen. Permanecen como parte de la ley. No han sido cancelados. Sin embargo, nosotros hemos sido librados del EFECTO de esa penalidad. Ya no estamos “sujetos a la acción, o el efecto” de la penalidad de la ley (definición #5).

EL CONTEXTO PRUEBA

QUE ESTO ES CORRECTO

Los versos asociados con Romanos 6:14 hacen evidente que la ley no ha sido abolida.

El mismo hecho de que no debemos pecar, aun cuando estamos bajo la gracia, revela que la ley esta todavía en su lugar. Si no hay ley, es imposible pecar (Rom. 4:15). Pablo dice: “No pequen.”

Hubo una vez en Rusia una secta religiosa, los khlisty, que seguían la práctica de pecar gravemente y a menudo con el fin de derivar pleno beneficio de la gracia Divina. Rasputín, el “monje loco” de Rusia perteneció a esa secta. Pero Pablo dice que no debemos hacer eso. No debemos dejar que el PECADO reine en nuestras vidas (Rom. 6:14, 15).

“Para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros…que no caminamos según la carne [para cumplir sus deseos] sino según el espíritu” (Rom. 4:8).

Vemos entonces que  la ley de Yahweh es justa. La ley todavía está en pie.

“Ahora sabemos que todo lo que dice la LEY lo dice  A LOS QUE ESTÁN bajo la ley; para que toda boca se calle, y TODO EL MUNDO quede culpable delante de Yahweh” (Romanos 3:19).

¿“Todo el mundo”? Esto incluye a los gentiles así como a los judíos. ¿Cómo es que venimos a ser “culpables” delante de Yahweh? Porque todos, judíos y gentiles, han QUEBRANTADO SU LEY. Por eso es que todos son “culpables” y caen “bajo la [penalidad de la] ley”. Anteriormente el Apóstol Pablo había recalcado este mismo pensamiento:

“Pero a los contenciosos y que no obedecen la verdad sino que obedecen a la injusticia, indignación e ira, tribulación y angustia, sobre TODA CLASE DE HOMBRE que HACE LO MALO; de los judíos primeramente, y TAMBIÉN LOS GENTILES…” (Rom. 2:8, 9).

EL MAL (la injusticia) es no vivir por y obedecer los mandamientos de Yahweh (1 Tim. 1:9, 10). Siendo que todos hemos pecado (Rom. 5:2), estamos todos “bajo la ley” (bajo la penalidad de la ley) a menos que nuestros pecados hayan sido lavados en la sangre del Mesías Yahshúa (Hechos 4:12; 22:16; Rom. 6:4; Heb. 10:22).

Un pasaje se incluyó en ambas listas: Gálatas 4:4. El Mesías nació “bajo la ley” de la misma manera que nació todo otro judío. Esto es, como ciudadano él aceptó el dominio y la autoridad de su gobierno y estuvo sujeto a él (definición #2 del diccionario). En adición a esto, nació bajo [la penalidad de] la ley )definición #5). Por lo tanto él tenía que morir, no por sus propios pecados (pues no tenía ninguno) sino por ser descendiente de Adam. “Porque como en Adam todos mueren, en el Mesías [el segundo Adam] todos serán vivificados” (1 Corintios 15:22, 25-47). Por cuanto él era perfecto (observó perfectamente la ley), Yahweh lo resucitó de entre los muertos para vida eterna. El propósito de su venida fue redimirnos (tanto a judíos como a gentiles) a nosotros que estábamos “bajo [la penalidad de] la ley” (Gál. 4:5).

PARTE CINCO

Muertos a la Ley

De nuevo, explicar uno los explica todos. Antes de discutir estos, sin embargo, revisemos una porción del capítulo 7, luego volveremos al pasaje representativo, Romanos 7:2-6. Al hacerlo así, veremos cuán enfáticamente Pablo apoya y estima la ley de Yahweh.

Romanos 7:1. “¿No saben ustedes (pues hablo a una nación que conoce la ley) que la ley tiene dominio sobre un hombre mientras éste vive?”

Note estos tres puntos:

(1) “La” ley. No dice la vieja ley, sino simplemente “la” ley, como si hubiera una y solamente una ley. Este es verdaderamente el caso. Note esto a través de todo el libro de Romanos y el Nuevo Testamento.

(2) “Hablo a los que conocen la ley.” La mayoría de los lectores de la Biblia hoy día no ha estudiado la ley lo suficiente para conocerla bien.

(3) La LEY TIENE DOMINIO (autoridad) sobre un hombre mientras éste vive. Pablo NO dijo, “TUVO dominio sobre nosotros;” sino que todavía lo tiene, AHORA, en los días de Pablo (en el año 6o E.C.), todavía tiene autoridad sobre los verdaderos santos, los seguidores del Mesías Yahshúa.

Romanos 7:7. “¿Es pecado la ley? Absolutamente no, dice Pablo. Él muestra de cuál ley está hablando en las siguientes líneas. El apóstol nunca hubiera conocido el pecado, si no fuera por el hecho de que ley (la ley de los Diez Mandamientos) ha dicho “no codiciarás.” Así que, querido hermano, no somos condenados si observamos la ley.

Romanos 7:9. Pablo aprendió lo que es el pecado por la ley. Una vez la ley ha definido el pecado, Pablo supo que la penalidad es la muerte –para él y para otros (Rom. 7:8-11).

Romanos 7:12. “La ley es (no era) SANTA y el mandamiento es santo y justo y bueno.” Por favor, tenga en mente que Pablo está hablando de la misma ley que menciona en Romanos 7:4-6.

Romanos 7:14. “La ley es espiritual.”  Aun en el tiempo en que Pablo escribió esto en el año 66 de la Era Común, todavía hablaba favorablemente de la ley a la que se refiere en Romanos 7:4-7.

Romanos 7:16. “Admito que la ley es BUENA.” Pablo dijo esto, así que ¿por qué la gente quiere derribarla hoy día?

Romanos 7:22. “Porque yo me deleito en la ley de Yahweh…”

Todos estos comentarios extremadamente favorables del apóstol Pablo nos revelan que la ley (la ley de los Diez mandamientos, y otras) es BUENA, SANTA, ESPIRITUAL, y todavía tiene AUTORIDAD SOBRE NOSOTROS. Siendo que el apóstol del Mesías habló tan altamente de la Ley  en  la mayor parte de Romanos capítulo siete, no debemos –no podemos– esperar que el Apóstol dé REVERSA en los versos 2 al 7, para enseñar que la ley es mala, o que ha sido cancelada por el Salvador.

PARTE SEIS

Muertos a la ley (Romanos 7:2-6)

¿Cuál es el significado de Romanos 7:2-6? Precisamente este: Así como una mujer queda libre de los votos matrimoniales cuando muere su esposo, así nosotros quedamos libres de la esclavitud al pecado y a [la penalidad de] la ley mediante la muerte [corporal] y la resurrección del Mesías de entre los muertos –si aceptamos su sacrifico y nos bautizamos en el nombre salvador de Yahshúa el Mesías.

Puede haber, por supuesto, quienes protesten que Pablo no estaba hablando de la “penalidad” de la ley, pero, por favor, recuerde: Pablo hablaba “a los que conocen la ley” (verso 1). Ahí está el secreto. La mayoría de la gente hoy día no conocen la ley muy bien. Recuerde que la ley se divide propiamente en tres partes. A cualquier parte se le refiere como “la ley.” Ejemplo: Juan 7:23; Levítico 14:2. A todas las tres partes combinadas se le refiere como “la ley.” Ejemplo: Mateo 5:17-19. Lo mismo es cierto sobre las leyes estatales de Puerto Rico. Hablamos de “la ley,” aun cuando se divide en muchas divisiones.

En este momento podemos beneficiarnos de volver a Romanos 6:1-8. Estos versos hablan de lo mismo: la muerte, sepultura y resurrección del Mesías. En semejanza, hay para nosotros el cambio de corazón, bautismo, luego el levantarse para andar en novedad de vida. Nosotros estamos entonces “muertos al pecado” (Rom. 6:11); y “muertos con el Mesías” (Rom. 6:8). Entonces estamos “libres del pecado” (Rom. 6:7) para caminar en novedad de vida (Rom. 6:4). Así que en realidad Romanos 7:2-6 es bien fácil de entender:

(1) La mujer queda libre del matrimonio con su primer esposo porque él está muerto.

(2) Ella está ahora muerta a las DEMANDAS LEGALES de la ley (los votos matrimoniales) Véase la versión de Phillips (v. 3).

(3) Ella puede ahora casarse con otro.

Por lo tanto:

(1) Estamos libres de nuestro anterior matrimonio con el pecado.

(2) Estamos muertos a las demandas legales de la ley (la penalidad).

(3) Estamos libres para “casarnos” con otro, el que resucitó de los muertos, el Mesías.

Sencillo, ¿no? Pero no cesemos hasta que esto quede claro como el cristal. Estar “muerto a la ley” es esencialmente lo mismo que “no estar bajo la ley,” esto es, bajo [la penalidad de] la ley.

“Por tanto, hermanos, ustedes también han muerto a la ley por el cuerpo del Mesías…” (Rom. 7:4).

“Pero ahora quedamos libres de la ley, al estar muertos a la que nos tenía … [cautivos, v. 23]; para que sirvamos en novedad del espíritu, y no en la vieja letra” (Rom. 7:6).

En el margen, la palabra griega para “mociones de pecado” significa “pasiones” (Rom. 7:5). La versión de Berkeley dice: “Porque cuando vivíamos en nuestra manera terrenal, nuestras pasiones pecaminosas despertadas por la ley estaban activas en nuestros órganos terrenales para producir fruto para muerte.” La ley no es mala. Más bien son nuestras “maneras terrenales” (nuestras pasiones terrenales) las que son malas.

Dentro del verso cinco hay una revelación de que en los días de Pablo la ley de Yahweh estaba en vigencia todavía –todavía había que rendirle cuentas– todavía era una guía para nuestros pies. Esto aparece en esta declaración: “las mociones de pecado” (Rom. 7:5). Anteriormente, el apóstol Pablo había dicho: “…porque donde no hay ley, no hay transgresión” (Rom. 4:15). En otras palabras, si no hay ley, entonces no puede haber pecado. De nuevo, “…POR LA LEY es el CONOCIMIENTO del pecado” (Rom. 3:20).

Otro comentario sobre el verso 6 está en orden, tal vez: “…para que sirvamos en novedad del espíritu, y no en la vieja letra.” Debemos vivir por el “espíritu de la ley,” no por la “letra solamente.” Esto fue lo que promovió el Mesías en el Sermón del Monte. Citemos ahora de Romanos 7:4-7, notando mis palabras explicativas entre corchetes.

“De igual modo, mis hermanos, ustedes han muerto a [la penalidad de] la ley mediante la sangre del Mesías, para que pertenezcan a otro, al que fue RESUCITADO DE ENTRE LOS MUERTOS para que llevemos fruto para Yahweh.

“Cuando vivíamos en la carne, nuestras pasiones pecaminosas, despertadas por la ley, estaban en acción en nuestros miembros para llevar un fruto de muerte.

“Pero ahora estamos LIBERADOS de [la penalidad de] la ley. MUERTOS al [pecado] que nos tenía CAUTIVOS, para que no sirvamos bajo el antiguo código escrito sino en la nueva vida del espíritu.

“¿Qué diremos entonces? ¿QUE LA LEY E PECADO? ¡DE NINGUNA MANERA! Pues si no hubiera sido por la ley, yo no habría conocido el pecado” [o lo que constituye pecado]. (Rom. 7:4-7).

PARTE SIETE

La Ley del Pecado y la Muerte

Romanos 8:1. “No hay pues condenación para los que están en el Mesías Yahshúa, que no caminan según la carne sino según el espíritu.”

Algunos dicen que “caminar según la carne” es vivir por la ley mosaica, y “caminar según el espíritu” es vivir por una nueva ley. Pero ¿qué dice Pablo? Él continúa hablando de la carne versus el Espíritu en los versos 3, 4, y 5. Entonces en el verso 6 dice: “Porque la inclinación de la carne es muerte.”

Todos sabemos que “la carne” se refiere a las pasiones. La estructura del verso 6 además muestra que estas dos palabras se usan intercambiablemente. ¿Cuál es el mensaje? Que ser carnal (o pasional) es muerte. Pero ser espiritual es vida y paz.

Porque la mente carnal es enemistad contra Yahweh; porque no se sujeta a la ley de Yahweh, ni tampoco puede” (Rom. 8:7).

[Fíjese bien: El carnal no es el que vive según la ley Divina sino al contrario, el que no se sujeta a la ley Divina ni puede sujetarse debido a su corrupción moral]. Para escapar de la muerte y entrar en la vida debemos obedecer la ley de Yahweh. Si NO obedecemos la ley, somos enemigos de Yahweh.

Así que ahora vemos lo que Pablo está diciendo en Rom. 8:1 Ahora que la gracia de Yahweh ha sido extendida a través del Mesías Yahshúa, no hay condenación para aquellos que han sido bautizados en el nombre de Yahshúa y obedecen los mandamientos del Padre, su Ley. Podemos decirlo de esta manera:

Por lo tanto, debemos asociarnos con LOS TRES (el Padre, el Hijo, y la Ley del Padre) a fin de “andar según el espíritu” y agradar a Yahweh. Al hacerlo así, entramos en la VIDA ETERNA en la resurrección.

Romanos 8:2. Porque la ley del espíritu de vida en el Mesías Yahshúa me ha librado de la LEY DEL PECADO Y LA MUERTE.”

La ley de Moisés y la Ley de Yahweh son una y la misma ley (Lucas 2:22-24). Pero ¿qué es esta “ley del pecado y la muerte”? Algunos creen que  la “ley del pecado y la muerte” es la ley de Moisés, o la ley que Yahweh dio en el Monte Sináy. Una razón para esa idea es el pasaje de Ezequiel 18:4, “El alma que peque esa morirá.” Por eso ellos dicen que la ley de Moisés es la “ley del pecado y la muerte.” ¿Cuál es la verdad?

La ley que Yahweh le dio a Moisés no era una ley de pecado. violar esa ley es pecado. ¿Era la ley de Moisés una ley de muerte? No. Sobre esa misma ley Yahweh declaró en las Escrituras:

“Mira, yo he puesto delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal. Si obedeces los mandamientos de Yahweh tu Poderoso que yo te mando hoy, amando a Yahweh tu Poderoso, caminado en sus caminos, guardando sus mandamientos y sus estatutos y sus ordenanzas, entonces vivirás y te multiplicarás…pero si tu corazón  se  aparta…te declaro hoy que perecerás, no vivirás en la tierra. He puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición, escoge pues la vida…” (Deuteronomio 30:15-18).

Ahora vemos los hechos: Apartarse de los mandamientos de Yahweh trae la maldición y la muerte, pero obedecer la ley de Yahweh trae vida y bendición. Pablo estaba probablemente pensando en estos mismos pasajes cuando escribió: “y el mandamiento ORDENADO PARA VIDA, encontré que era para muerte. Porque EL PECADO, tomando ocasión por el mandamiento, me engaño y me mató” (Rom. 7:10-11).

El mandamiento fue ordenado o diseñado para dar vida. Para que no pensáramos que el mandamiento es malo, o un asesino, Pablo se apresuró a decir en el siguiente verso: “Por tanto la ley es santael mandamiento es santo y justo y bueno” (Rom. 7:12). Luego en el verso 13 explica que NO es el mandamiento, “que es bueno”, lo que obra muerte en él, sino más bien EL PECADO (la transgresión de la ley). El no obedecer  el mandamiento fue lo que obró muerte en Pablo, y no el obedecer el mandamiento.

El mandamiento revela claramente que el pecado es pecaminoso, dice él en Rom 7:13. En el siguiente verso alaba otra vez a la ley. La ley es Espiritual (Rom. 7:14). Pablo el que da problemas, no la ley, Él se deleita en la ley de Yahweh (Rom. 7:22), pero es su naturaleza humana (carnal) contra la que él tiene que batallar continuamente (Rom 7:15:21).

Pablo dice que “la ley del pecado” está en sus miembros. Esta “ley del pecado” no es la ley escrita en piedra. Más bien, la ley del pecado dentro de su cuerpo es la naturaleza humana carnal que se opone a “la ley de su mente” (estos es, los mandamientos de Yahweh), trayéndolo en cautividad (Rom. 7:23). Esto nos ocurre también a nosotros.

Por favor, recuerde de cuáles mandamientos está hablando Pablo. Así como Yahshúa citó bastante de los Diez Mandamientos que el joven rico reconoció inmediatamente (Mateo 19:18), así Pablo hizo lo mismo en Romanos 7:7. Todos nosotros sabemos que “no codiciarás” es uno de los Diez Mandamientos que fueron escritos por el dedo de Yahweh. Todavía alguien pudiera decir: “Yo creo que la ley del pecado y la muerte es aquella vieja ley de Moisés.” Déjeme preguntar: ¿Podemos creerle a Pablo en esto? Léalo por usted mismo:

“¿Qué diremos, pues? ¿Que la ley es pecado? De ninguna manera…” (Rom. 7:7).

No permita Yahweh que creamos o enseñemos que la ley es pecado.

Así que, la “ley del pecado y la muerte” no es la ley que Yahweh le dio a Moisés. La “ley del pecado y la muerte” es el principio, el axioma que Pablo expresó antes: “Porque la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23). Si violamos la ley de Yahweh, la penalidad es la muerte.

DE VUELTA A ROMANOS 8:2

¿Cuál es la “ley del espíritu de vida” en el Mesías Yahshúa” que nos hace libres del pecado? Es la buena, santa, y espiritual ley de Yahweh –los Diez Mandamientos– la ley dada mediante Moisés en combinación con la gracia de Yahweh, extendida mediante el Mesías Yahshúa la cual trae la salvación de Yahweh.. Comparemos dos versos que dicen esencialmente lo mismo pero en diferentes palabras:

Dicen la misma cosa, excepto que Romanos 6:23 añade un deleitable discernimiento: la vida eterna es “un don de Yahweh.” Ahora comentaremos otros dos pasajes:

“…si quieres entrar en la vida [eterna], guarda los mandamientos” (Mateo. 19:17).

“…para que todo el que vea al Hijo, y crea en él, tenga vida eterna” (Juan 6:40).

Ambos versos son palabras habladas por el Mesías. ¿Son ciertas las dos? La salvación consiste en una combinación de “ley” y “Salvador,” como indican estos dos pasajes. No podemos escoger uno o el otro, Tenemos que tenerlos los dos.

Resumen de Romanos 8:2-7

Romanos 8:2

Romanos 8:3

Romanos 8:4

Romanos 8:6

Romanos 8:7

Conclusión

Amigos, este es el cuadro: Si nosotros no obedecemos la ley de Yahweh, no solamente somos “de mente carnal,” sino que somos ENEMIGOS DE YAHWEH. Los capítulos 7 y 8  de Romanos hacen abundantemente claro que la ley es todavía nuestra guía, por lo tanto nosotros debemos aprender a distinguir entre el bien y el mal. Esta ley BUENA, esta ley SANTA y ESPIRITUAL todavía permanece como nuestra guía hoy día.

Las Escrituras dicen: “…Yahshúa el Mesías, el Justo” (Juan 2:1). ¿Por qué él fue justo? Porque él observó la ley perfectamente? Si esto lo hizo justo a él, ¿por qué no puede ayudarnos a nosotros a ser justos también? Después de todo, nosotros estamos llamados a caminar en las huellas del Salvador (1 Pedro 2:21).

“¿Anulamos entonces la ley por la fe? ¡De ninguna manera! Antes establecemos la ley” (Romanos 3:31).

 

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