Enseñanzas de las Escrituras
Enseñanzas de las Escrituras
Este documento es un resumen de la posición bíblica asumida por los apóstoles durante el primer siglo. Presenta la posición de la Biblia en una forma coherente y clara. Consiste de siete capítulos en los que se discuten: la Divinidad, el Plan de Salvación, Enseñanzas Acerca de la Responsabilidad Humana, la Enseñanza Acerca del Mesías, el Problema del Mal, la Congregación y el Reino de Elohim. Hay una introducción que se ocupa de la cuestión de la divergencia entre la Cristiandad moderna y la antigua comunidad nazarena.
Introducción
Capítulo 1. La Divinidad
1.1 Elohim El Padre
1.2 Yahshúa el Hijo de Elohim
1.3 El Espíritu de santidad
1.4 La Relación del Espíritu de santidad con El Mesías y la Humanidad
1.5 La Relación del Mesías, Satán y el Ejército con Elohim
1.5.1 El Mesías como el Hijo de Elohim
1.5.2 La Doctrina del Anti-Mesías
1.5.3 El Nombre y Soberanía de Elohim
Capítulo 2. El Plan de Salvación
2.1 La Caída de la Humanidad
2.2 La Salvación de la Humanidad
2.3 La Biblia como Verdad Inspirada
2.4 El Arrepentimiento y la Conversión
2.5 La Inmersión
Capítulo 3. Enseñanza Acerca de la Responsabilidad Humana
3.1 La Oración y la Adoración
3.1.1 Elohim como el Objeto de la Oración y de la Adoración
3.1.1.1 El Objeto de la Adoración
3.1.1.2 El Objeto de la Oración
3.1.1.3 La Oración individual y Colectiva en nombre de Otros
3.2 La Relación Entre la Salvación y la Ley
3.2.1 Elohim es Nuestra Roca
3.2.2 Salvación a través de la Gracia
3.2.3 Obligación bajo la Ley
3.2.3.1 Por qué los Yahwistas Guardan la Ley
3.2.3.2 Los Yahwistas como el Templo de Elohim
3.2.4 Los Diez Mandamientos
3.2.5 Otras Leyes que Gobiernan la Conducta Humana
3.2.5.1 Las Leyes de la Alimentación
3.2.5.2 El Shabat
3.2.5.3 Las Lunas Nuevas
3.2.5.4 Los Días Santos Anuales
3.2.5.5 El Matrimonio
3.2.6 La Mayordomía financiera
3.2.6.1 Hacia Elohim
3.2.6.2 Hacia Otros
3.2.7 La Guerra y la Votación
3.2.7.1 La Guerra
3.2.7.2 La Votación
Capítulo 4. Enseñanza Acerca del Mesías
4.1 La Preexistencia del Mesías
4.2 La Crucifixión y Resurrección
4.3 La Segunda Venida del Mesías
4.4 El Reino Milenario del Mesías
Capítulo 5. El Problema de Mal
5.1 La Existencia del Mal a través de la Rebelión de Adam
5.2 La Enseñanza Acerca de la Predestinación
5.3 El Estado de los Muertos
5.4 La Resurrección de los Muertos
5.5 El Castigo de los Malos
Capítulo 6. La Congregación
6.1 ¿Quién o Qué es la Congregación?
6.2 La Organización de la Congregación
6.3 Las Metas y Objetivos de la Congregación
6.4 La Santificación
Capítulo 7. El Reino de Elohim
7.1 El Establecimiento del Reino de Elohim
7.1.1 El Reino Espiritual
7.1.2 El Reino Milenario del Mesías
7.1.2.1 El Retorno del Mesías
7.1.2.2 El Recogimiento de Israel
7.1.2.3 El Día de Yahwéh
7.1.3 El Reino Eterno de Elohim
7.1.3.1 La Venida de Elohim
7.1.3.2 La Nueva Tierra y la Nueva Jerusalem
7.1.3.3 El Destino de la Humanidad
Apéndice
Introducción
Por mil setecientos años la Cristiandad se ha atado a un sistema teológico que se ha basado en la filosofía griega y en un sistema relacionado con el neo-Platonismo. La simplicidad unitaria del mensaje bíblico y la coherencia de la revelación de Elohim al hombre en el Tanakh y en los Escritos Mesiánicos han estado alteradas y obscurecidas a causa del poder religioso que dominaba al mundo entonces conocido.
El resultado final fue lo que se entendió que era la enseñanza bíblica definida en los concilios de Nicea (325AD), Laodicea (c. 366AD), Constantinopla (381AD) y Calcedonia (451AD). Dicha teología alteró la comprensión de Elohim mediante razonamientos metafísicos que finalmente produjeron el dogma de la Trinidad. El Concilio de Laodicea (canon 29) también declaró ilegal el Sábado, bajo castigo, introduciendo festividades paganas aceptadas, como el culto dominical, las festividades del Sol en diciembre y el sistema de la Pascua Florida en lugar de la Pascua Hebrea (Pésaj). También se alteró la forma en que debía ser interpretado el sistema bíblico y la ley divina. La ley dada a Moisés se consideró como que ya no es pertinente, y los pasajes de los Escritos Mesiánicos fueron interpretados de nuevo para justificar prácticas paganas ya existentes.
Por ejemplo, las leyes de la alimentación se consideraron como eliminadas, utilizando mal a Hechos 10 y otros textos. El efecto sobre la salud humana fue inmediato. Sin embargo, el resultado final para el ambiente sólo podría verse realmente después de unos dos mil años. La avería en la cadena alimentaria se produjo, en gran parte, por el consumo de comidas prohibidas bajo la ley bíblica.
Sólo puede verse totalmente la degradación de las tierras después de que estas hallan sido agotadas por el fracaso de observar los sistemas de jubileo y los Shabatot de la tierra porque ellos están indisolublemente interrelacionados con el calendario basado en los ciclos de la luna de diecinueve años. La introducción del calendario solar fue un paso mayor en la destrucción de la comprensión de los modelos y ciclos que Elohim había establecido para la armonía natural.
La cristiandad moderna en general tiene muy poco, si es que algo, en común con el movimiento nazareno original. El surgimiento del Islam y las guerras, más tarde, con el Islam fueron indiscutiblemente el resultado directo del sistema cristiano falso establecido en Europa y en el Oeste de Asia por los sistemas teológicos griegos que emplearon la teología de los Capadocianos basada en el Elohim Trino y la supuesta unión mística con Elohim.
El sistema Trino simplemente no funciona. El resultado final de mil setecientos años de esta doctrina errónea ha sido la casi destrucción del planeta y la persecución de las personas que auténticamente intentan obedecer las leyes bíblicas.
El propósito de esta obra es presentar en la forma más evidente y más simple posible el mensaje original de la Biblia y de la Congregación de los tiempos apostólicos bajo Yahshúa y los apóstoles. Sin duda, algunas fábulas apreciadas serán puestas en duda y demolidas por lo que se afirma en este punto. Esta obra se ha escrito con el fin de que sea tan cercana como es posible a una serie de afirmaciones bíblicas que apoyadas por citas. De esa manera se espera que la obra resulte menos ambigua y el intento sea claro. Donde sea posible, se enlistan todos los textos sobre un tema a fin de evitar la práctica prevaleciente de citar en aislamiento o citar textos malinterpretados. Algunos textos bíblicos son francamente falsificaciones (p.ej. 1Juan 5:7 VRA; 1Tim. 3:16 VRA del Códice A), o las traducciones equivocadas (1Cor. 15:28 RSV; Apo. 3:14 NIV entre muchos otros), diseñados para negar textos contrarios o interpretar equivocadamente textos que parecen apoyar al sistema Trino o Capadociano cuando se ven aisladamente.
Cuando el Mesías venga de nuevo, va a introducir totalmente el sistema de leyes que su Padre le dio a Moisés en el Sinay. Cada discípulo tiene una obligación de identificar y cumplir el sistema de vida y de adoración que se ha desarrollado en la Biblia. Al discípulo se le requiere imitar el estilo de vida de Yahshúa y vivir por los sistemas que enseñó el Mesías y que vivió como hombre, y antes de venir al mundo. Esta obra se dedica a presentar un sistema completo de manera coherente e identificable para que puedan ser desechados los sistemas falsos de mil setecientos años y pueda ser identificada la manera original y verdaderaidentificada e implementada en las vidas de todas las personas, no importa lo que hayan hecho en el pasado. Nuestra tarea es llamar a las personas al arrepentimiento y novedad de vida.
Capítulo 1
La Divinidad
1.1 Elohim el Padre
La Deidad Suprema del universo es Yahweh Elohim. Él es el Omnipotente, el Creador y Sostenedor de los cielos, la tierra y todas las cosas (Gén. 1.1; Neh. 9:6; Salmo 124:8; Isaías 40:26,28; 44:24; Hechos 14:15; 17:24-25; Rev. 14:7). Él solo es inmortal (1Tim. 6:16). Él es nuestro Elohim y Padre y el Elohim y Padre de Yahshúa (Juan 20:17). Él es el Elohim Altísimo (Gén. 14:18; Núm. 24:16; Deut. 32:8; Marcos 5:7) y el Único Verdadero Elohim (Juan 17:3; 1Juan 5:20).
1.2 Yahshúa el Hijo de Elohim
Yahshúa es el primer ser engendrado (protótokos) de la creación (Col. 1:15), entonces es el principio (arjé) de la creación de Elohim (Rev. 3:14). Es el único nacido (monoguenés) Hijo de Elohim (Mateo 3:17; Juan 1:18; 1Juan 4:9), concebido mediante el poder del espíritu de santidad y nacido de la virgen, Miryam (Lucas 1:26-35). Es el Ungido o Mesías (Mateo 16:16; Juan 1:41), enviado de Elohim para ser nuestro Salvador y Redentor (Mateo 14:33; Juan 8:42; Efesios 1:7; Tito 2:14). Es llamado el Hijo del Elohim Altísimo (Marcos 5:7). Fue designado Hijo de Elohim en poder según el espíritu de santidad por su resurrección de la muerte (Romanos 1:4). A él le fue dado el trono de David para gobernar para siempre sobre la Casa de Jacob y de su Reino no habrá fin (Lucas 1:32).
1.3 El Espíritu de santidad
El Espíritu de santidad (Hechos 2:4) es la esencia o poder de Elohim que el Mesías prometió enviar a los elegidos (Juan 16:7). No es una persona sino la extensión del poder viviente de Elohim. Es el medio por el cual nosotros nos volvemos participantes de la naturaleza divina (2Pedro 1:4), siendo llenos del espíritu de santidad (Hechos 9:17; Efesios 5:18) y por consiguiente todos somos hijos de Elohim (Job 38:7; Romanos 8:14; 1Juan 3:1-2) y coherederos con el Mesías (Romanos 8:17; Gálatas 3:29; Tito 3:7; Hebreos 1:14, 6:17, 11:9; Santiago 2:5; 1Pedro 3:7). Es dado por Elohim a aquellos que lo piden (Lucas 11:9-13) y que le obedecen, morando en aquellos que guardan los mandamientos de Elohim (1Juan 3:24; Hechos 5:32). El espíritu de santidad es el consolador que conduce a los siervos de Elohim a toda la verdad (Juan 14:16-17,26). El espíritu de santidad confiere el poder para dar testimonio (Hechos 1:8). Administra dones, como está registrado en 1Corintios 12:7-11 y tiene frutos, como se describe en Gálatas 5:22-23 y nos es dado por medida (Juan 3:34 RSV; Romanos 12:6). Es el medio por el cual Elohim puede llegar a ser finalmente todo en todos (1Corintios 15:28; Efesios 4:6).
1.4 La Relación del Espíritu de Santidad con el Mesías y la Humanidad
El espíritu de santidad opera desde antes de la Inmersión. El espíritu atrae al individuo a Elohim a través del Mesías (Hebreos 7:25).
Se dan las primicias del Espíritu al individuo en la Inmersión, de Romanos 8:23, que claramente nos dice que la adopción no ocurre sino hasta la redención del cuerpo.
Así nosotros nacemos de nuevo pero continuamos creciendo diariamente en el espíritu en el Mesías Yahshúa hasta que entremos en la gloria de Elohim. El espíritu de santidad es el espíritu de la verdad (1Juan 4:6, 5:6) y hablando la Verdad en todas las cosas, nosotros crecemos en el Mesías nuestra cabeza en todo respecto (Efesios 4:15). El espíritu de santidad es el espíritu de Elohim (Romanos 8:14) y el espíritu de fe (2Corintios 4:13) que escudriña todas las cosas y sabe todas las cosas (1Corintios 2:10-11, 12:3 y sig.).
Así el espíritu de santidad no es un aspecto independiente de un supuesto Elohim trino sino que es el medio por el cual nosotros nos volvemos elohim(Zacarías 12:8). El espíritu le lleva a Elohim una comprensión de nuestros pensamientos y nuestro ser. Dado a través de Yahshúa como nuestro mediador (Salmo 45:6-7; Zacarías 12:8; Hebreos 1:8-9), permite que el Mesías nos ayude, enseñe y conforte y permite que ejercitemos el poder de Elohim. El espíritu da a cada persona los atributos que Elohim desea para beneficiar al cuerpo, como está escrito en 1Corintios 12:7-11.
El espíritu puede apagarse (1Tes. 5:19) siendo abandonado o afligido (Efesios 4:30) y así se relaciona con ganancias y pérdidas en el individuo.
El fruto del espíritu de santidad es amor, según Gálatas 5:22. Por consiguiente, si nosotros no nos amamos, el espíritu de santidad no es evidente.
El espíritu es el medio por el cual nosotros rendimos adoración a Elohim, como se declara en Fil. 3:3. Así que no puede ser un Elohim ni objeto de adoración y, por lo tanto, no puede ser igual a Elohim el Padre. El espíritu es una fuerza que capacita al Mesías. El Mesías viene a ser así un padre eterno (Isaías 9:6) ya que hay muchas paternidades en el cielo y en la tierra (Efesios 3:15). El Mesías llega ser padre eterno por delegación.
Todas estas paternidades o familias son nombradas por Elohim el Padre; por eso nosotros nos arrodillamos ante Elohim el Padre, rindiéndosele adoración (Efesios 3:14-15).
El Mesías fue el primer nacido o primogénito de la creación. Para él todas las cosas fueron creadas en el cielo y la tierra, visibles y invisibles, sean tronos o dominios o principados o autoridades, todas las cosas fueron creadas a través de él y para él. Él está antes de todas las cosas y todas las cosas se mantienen unidas en él (Col. 1:16-17). Pero fue Yahweh Elohim quien lo generó y quien quiso que la creación existiera y subsistiera en el Mesías. Por consiguiente, el Mesías no es Elohim en el sentido en que Yahweh el Padre es Elohim y quien sólo es inmortal (1Tim. 6:16) existiendo en perpetuidad permanente.
Los creyentes yahwistas son llamados a apartarse de este sistema mundial corrupto a una vida de servicio y dedicación. Muchos son llamados pero pocos son escogidos (Mateo 20:16, 22:14). Los creyentes yahwistas son los elegidos, como el Mesías fue el elegido por Elohim (Lucas 23:35). Los elegidos son escogidos por el Mesías (Juan 6:70, 15:16,19), bajo la dirección de Elohim (1Pedro 2:4).
Para ayudar a la Congregación, a los elegidos, que son la Congregación, o qehilah, se les da un entendimiento de los misterios de Elohim. El espíritu de santidad es el mecanismo dado para entender los misterios de Elohim y del Reino de Elohim (Marcos 4:11). Porque la sabiduría de Elohim se presenta como un misterio (1Cor. 2:7) que es explicado por los siervos de Elohim (1Cor. 2:7, 15:51). Porque la voluntad de Elohim se explica como un misterio (Efesios 1:9) que Elohim dio a Sus siervos por revelación. Más allá el misterio está en la mayordomía del Mesías a través de los elegidos. Pablo escribió:
Efesios 3:2-6 2 Seguramente habéis oído de la administración de la gracia de Elohim que me fue dada para con vosotros, 3 pues por revelación me fue declarado el misterio, como antes lo he escrito brevemente. 4 Al leerlo podéis entender cuál sea mi conocimiento en el misterio del Mesías, 5 el cual en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el espíritu: 6 que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en el Mesías Yahshúa por medio de la Buena Nueva.
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1.5 La Relación del Mesías y el Ejército con Elohim
Hay entidades múltiples a las que se refieren las Escrituras como Elohim, significando poderosos. El Mesías fue una de esas entidades subordinadas que se mencionan en el Tanakh como elohim (vea Zac. 12:8). El Mesías se menciona en los Escritos Mesiánicos como la nueva Estrella de la Mañana en su retorno a la tierra. Él compartirá este rango con sus elegidos (Rev. 2:28, 22:16).
La Biblia sostiene que Yahweh es el Elohim y Padre del Mesías (de Romanos 15:6; 2Corintios 1:3, 11:31; Efesios 1:3,17; Col 1:3; Hebreos 1:1 y sig.; 1Pedro 1:3; 2Juan 3; Rev. 1:1,6, 15:3). El Mesías deriva su vida, poder y autoridad por orden de Yahweh Elohim el Padre (Juan 10:17-18).
El Mesías subordina su voluntad a la de Yahweh quien es el Padre (Mateo 21:31, 26:39; Marcos 14:36; Juan 3:16, 4:34). Yahweh Elohim dio los elegidos al Mesías y Elohim es mayor que el Mesías (Juan 14:28) y mayor que todos (Juan 10:29). Así Elohim envió su único nacido (monoguenés) Hijo al mundo para que nosotros pudiéramos vivir a través de él (1Juan 4:9). Es Elohim quien honra o glorifica al Mesías (Juan 8:54), Elohim siendo mayor que el Mesías (Juan 14:28).
Yahweh Elohim es la Roca (tsur), como una Cantera o Montaña de quien todos son sacados, el pedernal de Josué 5:2 que circuncida a Israel, la causa principal y eficaz (Deut. 32:4). Yahweh Elohim es la Roca de Israel, la Roca de su salvación (Deut. 32:15), la Roca que nos creó (Deut. 32:18,28-31). 1Samuel 2:2 muestra que nuestro Elohim es nuestra Roca, una Roca eterna (Isaías 26:4). Es de esta Roca que todos los otros son tallados, como son todos los descendientes de Abraham en la fe (Isaías 51:1-2). El Mesías fue cortado de esta Roca (Daniel 2:34,45) para subyugar los imperios mundiales. Yahweh Elohim es la Roca o base en la que se pone el fundamento y en la que el Mesías edificará su Congregación (Mateo 16:18) y en la que él reposa. El Mesías es la Piedra Angular Principal del Templo de Elohim, del cual los elegidos son el Templo (Naos) o el Lugar Santísimo, el almacén de espíritu de santidad. Las piedras del Templo son todas cortadas de la Roca quien es Elohim, como fue el Mesías, y dadas al Mesías, la piedra espiritual (1Corintios 10:4), la piedra de ofensa y piedra de tropiezo (Rom. 9:33) para formar el Templo.
El Mesías está construyendo el Templo para que Elohim pueda ser todo, en todos (Efesios 4:6). Yahweh Elohim ha dado al Mesías para que sea todo y en todos (Col. 3:11) poniendo todas las cosas bajo sus pies (1Cor. 15:27) dándolo para ser la Cabeza sobre de todas las cosas a la Congregación que es su Cuerpo, la plenitud de Aquel que llena todo en todos (Efesios 1:22-23). Cuando Elohim puso todas las cosas bajo el Mesías, es manifiesto que se exceptúa a Elohim, quien fue quien puso todas las cosas bajo los pies del Mesías. (1Corintios 15:27).
Cuando Padre le someta todas las cosas al Mesías, luego el propio Mesías se sujetará a Elohim quien habrá puesto todas las cosas bajo el Mesías para que Elohim pueda ser todo en todos (1Cor. 15:28 no según RSV). Así las doctrinas Platónicas que buscan unir a Elohim y al Mesías en una supuesta Trinidad contradicen la Escritura. El Mesías se sienta a la mano derecha de Elohim, por dirección de Elohim (Hebreos 1:3,13, 8:1, 10:12, 12:2; 1Pedro 3:22) y comparte el trono de Elohim, como los elegidos compartirán el trono dado al Mesías (Rev. 3:21) que es un trono de Elohim (Salmo 45:6-7; Hebreos 1:8) o Elohim es su Trono, traducido también Tu trono O Elohim (vea nota a pie de página a la RSV anotada).
Yahweh Elohim, quien envía, es mayor que el enviado (Juan 13:16), el siervo no es mayor que su Amo (Juan 15:20).
El Mesías fue tentado en el desierto por el Satán y en efecto el juicio del Satán comenzó. El Satán quien es el Fiscal o Acusador del tribunal de Elohim, es en efecto uno de los elohim subordinados a Elohim el Padre.
El Mesías era la Estrella que debía salir de Jacob (en Núm. 24:17). Así se narró en los Libros de Moisés que una de las Estrellas de la Mañana que se mencionan como estando presentes en la creación de este planeta (en Job 38:7), uno de los elohim (seres celestiales poderosos) debía volverse un ser humano procedente de Jacob y de David (Rev. 22:16).
El Mesías había estado ungido como el rey ungido de Israel, según Salmo 45:7, ungido por encima de sus compañeros o sus socios. Sin embargo, el Mesías no estaba de hecho en la posición de Estrella de la Mañana y no asumirá esos deberes hasta su segunda venida. El rango y los deberes del Mesías serán compartidos con por los elegidos que comparten su naturaleza como Estrella de la Mañana en sus corazones (traducido Estrella del Día en 2Pedro 1:19). Los elegidos han recibido la promesa de participar en este poder en Revelación 2:28.
Es de interés notar que Ireneo, el discípulo de Policarpo, discípulo de Juan, sostuvo que Salmo 82:1 se refería a los theoi o elohim (“dioses”) que también incluye a los elegidos, a saber los de la adopción (Against Heresies (Contra las Herejías), L. 3, C. 6, ANF, Vol., 1, pág., 419).
Hay múltiples hijos de Elohim (de Job 1:6, 2:1, 38:7; Salmo 86:8-10, 95:3, 96:4, 135:5) quienes son identificados como los bené Elyón o hijos del Altísimo. Los elegidos humanos también son incluidos con el Ejército celestial como hijos de Elohim (de Romanos 8:14). Así, el Mesías y los elegidos como hijos de Elohim son uno con Yahweh Elohim a través del espíritu de santidad, predestinados desde la fundación del mundo. El Mesías dejó su poder y naturaleza celestial para volverse un hombre. Él y todos los elegidos reciben el estatus de Hijo en poder según el espíritu de santidad por la resurrección de entre los muertos (Rom. 1:4).
Según Hechos 7:35-39 fue un ángel (malakh, mensajero) quien le habló a Moisés en el Sinay y algunos creen que este ángel fue el que vino a ser el Mesías. En Gálatas 4:14, Pablo se asemeja a un ángel de Elohim, como al Mesías Yahshúa.
También nosotros nos volveremos como los ángeles (Mateo 22:30; Lucas 20:36), siendo coherederos con el Mesías (Romanos 8:17; Gálatas 3:29; Tito 3:7; Hebreos 1:14, 6:17, 11:9; Santiago 2:5; 1Pedro 3:7). El Tanakh identifica a veces al Ángel de YHWH como Yahwéh y como Elohim (Éxodo 3:2,4-6 donde el elohim aquí era un ángel; vea Zacarías 12:8).
Salmo 89:6-8 muestra que hay un Concilio de Santos (qedoshim), palabra que también se usa para humanos). Esto se entiende que es un Concilio celestial de los Elohim de Justicia (jueces celestiales)
1.5.1 El Mesías como el Hijo de Elohim
El Satán puso a prueba al Mesías de varias maneras. Primeramente el Satán se refirió al Mesías como el Hijo de Elohim (en Mateo 4:3, 4:6; Lucas 4:3). Los demonios también se refirieron al Mesías como el Hijo de Elohim (en Mateo 8:29; Lucas 4:41; Marcos 3:11). El Satán intentó hacer que el Mesías demostrara su posición como Hijo de Elohim por un despliegue de poder, en lo que Elohim había prometido que Él se lo encargaría a Sus ángeles (en Salmo 91:11-12). El Satán omitió, “para que te guarden en todos tus caminos” y agregó “en cualquier momento“. Alterando así la Escritura, el Satán intentó hacer caer al Mesías.
El Mesías en ningún momento corrigió al Satán o a los demonios afirmando que él era Elohim en vez del Hijo de Elohim. De hecho, ningún demonio intentó afirmar el engaño de que el Mesías fuera el Elohim Supremo, hasta después de su muerte para establecer una doctrina que dice que el Mesías es Elohim mismo, en la misma manera que Elohim el Padre es Elohim, y así lograr, después de su muerte, una mentira que el Mesías habría refutado en su vida. En cada una de las tentaciones, el objetivo era minar la obediencia del Mesías a Elohim y, en efecto, a infringir la Escritura. El Satán intentó hacer que el Mesías le rindiera adoración a él. Le prometió al Mesías la autoridad del planeta si el Mesías lo adoraba.
El Mesías no desafió el derecho del Satán de transferir su liderazgo del planeta o de hecho que él era gobernante. El Mesías contestó en cambio
… está escrito: Sólo adorarás a Yahwéh tu Elohim y a Él sólo debes servir.
El Mesías no le dijo al Satán que el Satán debería rendir culto al Mesías sino que lo refirió a la Torah. El Mesías nunca, en cualquier fase de su ministerio, declaró ser Elohim. Él dijo que él era el Hijo de Elohim. Fue por esta razón que los llevaron a juicio. Como se declara en Mateo 27:43:
Confió en Elohim; líbrelo ahora si le quiere, porque ha dicho: “Soy Hijo de Elohim”. (RV)
Fue aquí cuando el Mesías clamó, para cumplir la Escritura en Salmo 22:1:
¿Mi Elohim, mi Elohim, por qué me has desamparado? (RV)
El Mesías claramente no se consideró Elohim. Es absurdo sugerir que él fue parte de la misma Entidad a la cual él apeló, en igualdad de condiciones, lo cual sería imposible.
1.5.2 La enseñanza del Anti-Mesías
La doctrina del Anti-Mesías se declara en 1Juan 4:1-2. El texto antiguo correcto de 1Juan 4:1-2 se reconstruye de Ireneo, Capítulo 16:8 (ANF, Vol., 1, n. pág. 443).
Por lo presente conozcan el espíritu de Elohim: Todo espíritu que confiesa que Yahshúa vino en carne es de Elohim; y todo espíritu que separa a Yahshúa no es de Elohim pero es del Anti-Mesías.
Sócrates el historiador dice (VII, 32, pág., 381) que el pasaje había sido adulterado por aquellos que deseaban separar a la humanidad de Yahshúa de su divinidad.
El Mesías como Hijo no es el Único Elohim Verdadero (Juan 17:3).
También en Lucas 22:70, todos ellos dijeron ¿Eres tú entonces el Hijo de Elohim?
Él contestó Tienen tiene razón diciendo lo que soy.
Él fue reconocido como el Hijo de Elohim en:
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Mateo 27:54 donde ellos dijeron De verdad que éste era el Hijo de Elohim.
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Marcos 1:1 sostiene que la Buena Nueva es la de Yahshúa, El Hijo de Elohim.
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Lucas 1:35 dice que el Santo nacido seria llamado el Hijo de Elohim.