Esta é a vida eterna: que te conheçam, o único Elohim verdadeiro, e a Yeshua o Messias, a quem enviaste. João 17:3

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Efesios 2:15-16—¿Abolió Jesús los mandamientos?

Efesios 2:15-16—¿Abolió Jesús los mandamientos?

 Ahora que tenemos un entendimiento claro de Colosenses 2, no será difícil darnos cuenta de lo que Pablo escribió en Efesios 2:15-16. En estos versos la VRV60 dice: “aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.”

La frase clave en esta traducción imprecisa—la cual ha causado una gran confusión—es “aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas.” ¿Qué es la “ley de los mandamientos expresados en ordenanzas”? ¿Son estos en realidad mandamientos de Dios expresados en el Antiguo Testamento, como la mayoría asume?

La palabra traducida como “ordenanzas” viene del griego dogma (Colosenses 2:14, 20), la cual siempre se refiere a “decretos, ordenanzas, decisiones y mandamientos de hombres.” (Arndt and Gingrich). Pablo no se está refiriendo aquí a los mandamientos de Dios expresados en la Ley de Dios. Más aun, ni una sola vez en el Nuevo Testamento es usado dogma en referencia a las leyes y mandamientos de Dios.

¿A qué decretos o dogmas de hombres se está refiriendo Pablo? Note, el contexto claramente revela que él estaba escribiendo acerca de los dogmas tradicionales, decretos o mandamientos del judaísmo. Las duras leyes tradicionales del judaísmo creaban gran hostilidad y enemistad entre los judíos y los gentiles—así como también entre los judíos mismos. De esto Jesús dijo, “Porque atan cargas pesadas y difíciles de soportar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos no las moverán con uno de sus propios dedos.” (Mateo 23:4).

En Marcos 7, Jesucristo reprendió fuertemente a los líderes religiosos judíos por adherirse a sus leyes tradicionales y rechazar los mandamientos de Dios: “Por esta razón, los fariseos y los escribas lo cuestionaron, diciendo, “¿Por qué Tus discípulos no caminan de acuerdo a la tradición de los ancianos, sino comen pan con manos sin lavar?” Y Él respondió y les dijo, “Bien profetizó Isaías concerniente a ustedes hipócritas, como está escrito, ‘Este pueblo Me honra con sus labios, pero sus corazones están lejos de Mí. Pero en vano Me adoran, enseñando por doctrina los mandamientos de hombres.’ Por dejar el mandamiento de Dios, ustedes se aferran a la tradición de hombrestal como el lavado de ollas y copas; y practican muchas otras cosas como esta.” Entonces les dijo, “Muy bien rechazan el mandamiento de Dios, para poder guardar su propia tradición. Porque Moisés dijo, ‘Honren a su padre y a su madre’; y, ‘Aquel que hable mal de su padre o madre, sea condenado a muerte.’ Pero ustedes dicen, ‘Si un hombre dijera a su padre o madre, “Cualquier beneficio que puedas recibir de mi es corban” (esto es, apartado como un regalo para Dios), él no está obligado a ayudar a sus padres.’ Y lo excusan de hacer cualquier cosa por su padre o su madre, anulando la autoridad de la Palabra de Dios por su tradición la cual ustedes han transmitido; y practican muchas tradiciones tales como esta.” ” (Marcos 7:5-13; vea también Mateo 23).

No solamente los decretos tradicionales del judaísmo eran contrarios a las leyes y mandamientos de Dios sino que eran tan extraños y duros que produjeron hostilidad y enemistad entre la gente judía. Tales tradiciones hicieron especialmente que los judíos miraran hacia abajo a los gentiles con desprecio y desdén. En Efesios 2:11-16, Pablo describe esta relación hostil que existía entre los judíos y los gentiles antes de la venida de Cristo y la predicación del Evangelio de paz. Él enfatiza que la enemistad era primariamente el resultado de las tradiciones idiotas de los judíos.

Por ejemplo, una gran “espina en la carne” entre dos grupos era la tradición de los judíos—de su ley oral añadida—de que ellos no debían tener compañía con los gentiles, ni siquiera comer con ellos. Esto ciertamente no era una Ley de Dios. Para prevenir que esta parcialidad judía contra los gentiles llegara a arraigarse en la Iglesia, Dios le reveló anteriormente al apóstol Pedro que tales tradiciones del judaísmo eran totalmente inaceptables—y que Él estaba anulando completamente esas leyes y decretos.

Cuando Dios comenzó primero a llamar gentiles, Pedro fue enviado a través de una visión especial de Dios a la casa de Cornelio en Cesárea. Cornelio era un centurión del ejército romano quien temía al verdadero Dios y le oraba a Él. Note lo que Pedro le dijo a Cornelio; “…“Ustedes saben que es ilegal para un hombre que es judío [quien practicaba la ley tradicional judía] asociarse con o acercarse a cualquiera de otra raza…” (Hechos 10:28).

Pedro le explicó a Cornelio y a aquellos reunidos en su casa que Dios lo había movido a través de una visión a proclamar que tales decretos odiosos habían sido anulados por Dios ya que eran contrarios a Sus leyes y mandamientos. Pedro dijo, “…“Ustedes saben que es ilegal para un hombre que es judío asociarse con o acercarse a cualquiera de otra raza. Pero Dios me ha mostrado que ningún hombre debe ser llamado común o impuro…. “De una verdad percibo que Dios no es un discriminador de personas, sino que en cada nación, aquel que le teme y obra justicia es aceptable a Él.” (Hechos 10:28, 34-35).

Para demostrarle a Pedro, y por consiguiente a todos los apóstoles, que Dios estaba llamando a los gentiles a la misma salvación que comenzó con los judíos e israelitas en el templo en el día de Pentecostés en el 30 d.C, Él derramó sobrenaturalmente el Espíritu Santo sobre los gentiles incircuncisos reunidos en la casa de Cornelio antes de que ellos fueran bautizados. Pedro continuó, “Y Él [Jesús] nos ordenó predicar a la gente, y testificar plenamente que es Él Quien ha sido escogido por Dios para ser Juez de los vivos y los muertos. En Él todos los profetas dan testimonio, que todo el que cree en Él recibe remisión de pecados a través de Su nombre.” Mientras Pedro estaba aún hablando estas palabras, el Espíritu Santo vino sobre todos aquellos quienes estaban escuchando el mensaje. Y los creyentes de la circuncisión estaban sorprendidos, tantos como habían ido con Pedro, que también sobre los gentiles el regalo del Espíritu Santo había sido derramado; porque ellos los oyeron hablar en otros idiomas y magnificar a Dios. Entonces Pedro respondió diciendo, “¿Puede alguno prohibir el agua, que estos no deberían ser bautizados, quienes también han recibido el Espíritu Santo como nosotros?” Y él les ordenó ser bautizados en el nombre del Señor. Entonces ellos le rogaron permanecer por un número de días.” (Hechos 10:42-48).

Con este trasfondo—y una traducción precisa de Efesios 2:11-16—el verdadero significado de este difícil pasaje es muy claro. Vemos que Pablo no estaba en ninguna manera aboliendo los mandamientos de Dios—porque ningún hombre puede abolir los mandamientos de Dios como tampoco ningún hombre puede destruir los cielos y la tierra (Deuteronomio 30:16-20; Mateo 5:17-18; Marcos 13:31)—sino que Dios anuló las leyes tradicionales ridículas y odiosas del judaísmo que estaban contra los gentiles, ya que no tienen lugar en la Iglesia de Dios. Note que Pablo escribió: “Por tanto, recuerden que una vez fueron gentiles en la carne, quienes son llamados incircuncisión por aquellos quienes son llamados circuncisión en la carne hecha por manos; y que ustedes estaban sin Cristo en aquel tiempo, alienados de la mancomunidad de Israel, y extranjeros de los pactos de promesa, no teniendo esperanza, y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes quienes estuvieron una vez lejos son acercados por la sangre de Cristo. Porque Él es nuestra paz, Quien ha hecho de ambos uno, y ha roto el muro intermedio de partición [creado por las leyes y decretos tradicionales judíos], habiendo anulado en Su carne la enemistad, la ley de mandamientos contenida en los decretos de hombres, para que en Sí mismo pudiera crear a ambos en un hombre nuevo, haciendo la paz [entre judíos y gentiles en la Iglesia]; y para poder reconciliar ambos a Dios en un cuerpo a través de la cruz, habiendo matado la enemistad en ella.” (Efesios 2:11-16).

(Tomado del librillo “Entendiendo las Escrituras difíciles de Pablo

concernientes a la Ley y los Mandamientos de Dios”)

 

Por

Fred R. Coulter .

Tags: Hebreos 4:9 —El verdadero significado de “Sabbatismos”

Hebreos 4:9 —El verdadero significado de “Sabbatismos”

 (Tomado del librillo “Entendiendo las Escrituras difíciles de Pablo

concernientes a la Ley y los Mandamientos de Dios”)

 Por

Fred R. Coulter

Nota: Todas las Escrituras han sido traducidas de The Holy Bible In Its Original Order (La Santa Biblia en Su orden Original)primera edición.

“Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios” (Reina Valera 1960). Como veremos esta es una traducción incorrecta, arraigada en prejuicios contra el santo día de Reposo de Dios, Sábado.

Por causa de esta traducción errónea, y la hostilidad protestante contra el séptimo día semanal, Sábado—el Cuarto Mandamiento—prefiriendo el domingo, este verso es casi universalmente malinterpretado y mal entendido. De hecho, el verdadero significado de Hebreos 4:9 es todo lo opuesto a la falsa interpretación asumida y enseñada por muchas iglesias, ministros y teólogos.

           Hoy, el “cristianismo” tradicional enseña que a los cristianos ya no se les requiere observar el séptimo día, Sábado, porque ellos deliberadamente mal interpretan este verso para decir, “Cristo les ha dado ‘reposo’ (o, como algunos dicen, ‘liberación’) de guardar los mandamientos.” Esta falsa reclamación alimenta la premisa de que Jesús ha “cumplido la Ley” por ellos. Como resultado, se le dice a la gente que los cristianos han entrado en un “reposo espiritual” del pecado, y que Jesús Mismo es su “Reposo espiritual”

           Tan absurdo razonamiento es completamente contrario a la Palabra de Dios. Jesús Mismo dijo que no vino a abolir o “acabar” las leyes y mandamientos de Dios, sino a “cumplirlos” (Mateo 5:17-18). Tampoco Cristo cumplió ningún mandamiento para liberar a los cristianos de su obligación de guardar las leyes de Dios. Ciertamente, El colocó el ejemplo perfecto para nosotros para liberarnos de cometer pecado, el cual es la trasgresión de la Ley (I Pedro 2:21-22, I Juan 3:4). Jesús no vino a guardar los mandamientos en nuestro lugar. Después de años en su ministerio, el apóstol Pablo dijo que el era todavía celoso por las leyes de Dios (Hechos 22:3)—las cuales ciertamente incluían el mandamiento del Sábado.

Cuando entendemos el significado del texto griego, no hay duda que el Nuevo Testamento apoya la autoridad del Cuarto Mandamiento para los cristianos de hoy. La palabra griega usada en Hebreos 4:9 es σαββατισμος, sabbatismos, que significa “Sábado de descanso, la observancia del Sábado” (Arndt & Gingrinch, A Greek-English Lexicon of the New Testament [Arnt & Gingrinch, Un Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento]). Esta definición de la palabra griega σαββατισμος sabbatismos es confirmada por otros trabajos históricos: “Las palabras ‘Sábado de descanso’ se traduce del sustantivo griego σαββατισμος sabbatismos, una palabra única en el NT. Este término aparece también en Plutarco (Superset. 3 [Moralia 166a]) para la observancia del Sábado, y en cuatro escritos cristianos post-canónicos que no dependen de Hebreos 4:9” (Diccionario de Bíblico Anchor, vol. 5, P. 856).

Esto es evidencia histórica de que los verdaderos cristianos estuvieron observando el séptimo día, Sábado, mucho después que el emperador Constantino declarara que el domingo era el día “cristiano” de adoración en el 325 d.C.

Mientras sabatismos es un sustantivo, la forma verbal de la palabra es sabbatizo (sabbatizw), lo cual significa, “guardar el Sábado” (Arndt y Gingrich, A Greek-English Lexicon of the New Testament).

           Esta definición de σαββατιζω sabbatizo es confirmado por su uso en la Septuaginta, una traducción griega del Antiguo Testamento que data del tercer siglo antes de Cristo. Los judíos usaron la Septuaginta en las sinagogas a lo largo del Imperio Romano; judíos griego parlantes y gentiles convertidos al cristianismo usaron esta traducción durante el periodo temprano del Nuevo Testamento. Es por esto que Pablo cita extensivamente de la Septuaginta en su epístola a los Hebreos, la cual fue a todas las verdaderas iglesias de Dios—judías y gentiles.

           Cuando Pablo usó σαββατισμος sabbatismos en Hebreos 4:9, lo hizo así sabiendo que su significado era bien conocido para los creyentes griego parlantes de esos días. Después de todo, su forma verbal (σαββατιζω sabbatizo) es ampliamente empleada en la Septuaginta—la cual, como una traducción, era tan familiar para los judíos griego parlantes y gentiles de la Iglesia primitiva como la Reina Valera es para los cristianos de hoy.

Por ejemplo, el uso del verbo σαββατιζω sabbatizo en Levítico 23:32 en la Septuaginta no deja posibilidad para mal entender su significado. El Léxico Griego-Inglés de la Septuaginta define σαββατιζω sabbatizo como “guardar [el] Sábado, descansar” (Lust, Eynickel, Hauspie). La traducción de este versículo en la Septuaginta dice: “Este [el Día de Expiación] será un Sábado santo [literalmente, ‘un Sábado de Sábados’] para ustedes, y humillarán sus almas, desde el noveno día del mes: de noche a noche guardarán sus Sábados.” (The Septuagint With the Apocrypha, Brenton).

La frase “guardarán sus Sábados” es traducida de la frase griega sabbatieite ta sabbata sabbatieite ta sabbatta, la cual literalmente significa, “Ustedes sabatizarán los Sábados.” La forma del verbo griego σαββατιζω sabbatizo está en la segunda persona plural sabbatieite sabbatieite, que significa, “ustedes guardarán.” En toda la Septuaginta, el verbo σαββατιζω sabbatizo nunca es usado excepto en relación a “guardar el Sábado”. Entendiendo esta definición, los traductores de la Reina Valera traducen sabbatieite sabbatieite, de esta manera: “guardareis vuestro reposo.” Sin embargo, ellos deliberadamente no tradujeron sabbatismos de esa forma en Hebreos 4:9 por sus prejuicios de guardar el domingo—siguiendo la línea de la iglesia católica Romana, como “El desafío de Roma” tan forzadamente argumenta.

No hay duda que el verbo Griego σαββατιζω sabbatizo en Levítico 23:32 está refiriéndose específicamente a la observancia del Sábado. Este significado aplica igualmente a la forma sustantiva σαββατισμος sabbatismos, usada por Pablo. Así, la continuidad del uso en la Septuaginta de σαββατιζω sabbatizo y el uso de σαββατισμος sabbatismos  en Hebreos 4:9, confirma que Pablo estaba defendiendo la observancia del séptimo día, Sábado, para todos los cristianos.

           El uso de σαββατισμος sabbatismos en Hebreos 4:9 contradice directamente la falsa enseñanza de que el Cuarto Mandamiento ha sido abolido. Tal como el contexto de Hebreos cuatro muestra, la observancia del séptimo día, Sábado, como un día de descanso y adoración es tan obligatorio para el pueblo de Dios hoy, como lo fue desde la creación, los días del rey David y para todo el pueblo de Israel de la antigüedad.

           Llega a ser muy claro que Hebreos 4:9 no significa que los cristianos han entrado en algo así como un “descanso espiritual” el cual los exime de su obligación de guardar el Sábado, o cualquier otro de los mandamientos de Dios. Más bien, este verso debe ser tomado como instructivo—que los cristianos son ciertamente ordenados a guardar el día Sábado. Consecuentemente, este verso debería ser traducido como el griego lo muestra, “Queda, por tanto, guardar el Sábado para el pueblo de Dios.”—judíos y gentiles por igual.

 

(Extraído do livreto “Entendendo as Escrituras Difíceis de Paulo”)

concernente à Lei e aos Mandamentos de Deus”)

 

 

Por

Fred R. Coulter

Tags: ¿Qué significa guardáis los días, meses y años en Gálatas?

¿Qué significa guardáis los días, meses y años en Gálatas?

Algunos piensan que en Gálatas 4:9-10 se condenan ciertos mandamientos que Dios mismo instituyo en su sagrada Torah. En estos versículos Pablo escribió:

“…Mas ahora, conociendo a Dios, o más bien, siendo conocidos por Dios, ¿cómo es que os volvéis de nuevo a los débiles y pobres rudimentos, a los cuales os queréis volver a esclavizar? Guardáis los días, los meses, los tiempos y los años…”

Aquellos que están en contra de las leyes de Dios ven esta referencia de Pablo a “los días, los meses, los tiempos y los años” como una referencia al shabat, los días de fiesta, y los años sabáticos y de jubileo que se ordenan en la Escritura (Levítico 23, 25). Ven estas celebraciones dadas por Dios como “principios ineficaces y sin valor” (NVI), a los cuales los gálatas se querían volver a “esclavizar” (v. 9).

Veamos un ejemplo radical de un blog cristiano anti-Torah que con ignorancia declara:

Observe como declara maldición por aquellos que guardan la Torah de YHWH.

¿Qué era lo que Pablo quiso decir?

Hay un problema obvio cuando decimos que estos versículos estaban criticando el shabat, porque el shabat ni siquiera se menciona aquí. Es curioso que en ninguna parte el término shabat ni cualquier otra palabra relacionada con él aparece en la Epístola a los Gálatas.

Para argumentar en contra del shabat, algunos suponen que los “años” a los cuales se refiere Gálatas 4:10 son los años sabático y de jubileo mencionados en Levítico 25.

Sin embargo, en la época de Pablo el año de jubileo no se guardaba en ninguna parte, y el año sabático no se guardaba en ningún lugar fuera de Palestina (Encyclopedia Judaica, 14:582, y Jewish Encyclopedia [“Enciclopedia Judía”], p. 606, “Año sabático y jubileo”).

La realidad era que Galacia se encontraba en el Asia Menor, una región pagana, lejos de la tierra de Israel, y esto hace completamente ilógico que nos imaginemos que Pablo pudiera estarse refiriendo a los años sabático y de jubileo.

Galacia

Las palabras griegas que Pablo utilizó para “los días, los meses, los tiempos y los años” se utilizan en todo el Nuevo Testamento para describir períodos civiles normales. Son totalmente diferentes de los términos que Pablo utiliza en Colosenses 2:16, que específicamente se refieren a el shabat y fiestas de Dios. Él utilizó una terminología exacta para las celebraciones bíblicas en Colosenses, pero utilizó unos términos griegos completamente diferentes en Gálatas, una clara indicación de que no estaba tratando el mismo tema.

Para entender lo que Pablo quiso decir, debemos examinar el contexto inmediato y el histórico de estos versículos.

Las iglesias de Galacia estaban compuestas en su gran mayoría por personas que tenían un antecedente gentil y no judío. Pablo dijo claramente que no estaban circuncidados físicamente (Gálatas 5:2; Gálatas 6:12-13), entonces no podían de ninguna forma ser judíos según el judaísmo rabínico, ya que la creencia en el primer siglo es que si uno seguía el judaísmo tenia primero que circuncidarse para ser parte e inclusive para salvación (Hch 15:1).

Es importante que entendamos estos antecedentes para poder analizar este pasaje tan controvertido. En Gálatas 4:9-10 Pablo dijo que los Gálatas se estaban volviendo a “débiles y pobres rudimentos” entre los cuales estaban “los días, los meses, los tiempos y los años”. Ya que las personas que iban a leer las palabras de Pablo eran gentiles, es muy difícil entender cómo al decir que se estaban volviendo a ciertos “días, meses, tiempos y años” pudo estarse refiriendo al shabat y a otros festivales bíblicos, ya que no se podían “volver” a algo que nunca habían guardado antes.

Esto es aún más obvio por el contexto inmediato. En el versículo 8 Pablo dijo: “Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Diosservías a los que por naturaleza no son dioses. Con esto Pablo “claramente se estaba refiriendo a los ídolos del paganismo, los cuales Pablo decía, en forma típica judía, que ‘no son dioses’” (The Expositor’s Bible Commentary [“Comentario bíblico del expositor”], 1976, 10:475).

¿Es acaso posible que estos “débiles y pobres rudimentos” a los que ellos se querían volver (v. 9), fueran las leyes de Dios, los sábados y los días de fiesta?

La palabra traducida como “rudimentos” es la voz griega stoicheia.

¿Qué significa realmente?

El Expositor’s Bible Commentary explica:

“Parece que en la época de Pablo… stoicheia . . . se refería al sol, luna, estrellas y planetas, todos ellos asociados con dioses o diosas y, porque regulaban la progresión del calendario, también estaban asociados con los grandes festivales paganos que honraban estos dioses.

Según la perspectiva de Pablo, estos dioses eran demonios. Por lo tanto, lo que estaba mencionando era una esclavitud demoníaca en la cual los gálatas habían estado cautivos antes de la proclamación del evangelio…

”En los versículos siguientes Pablo habla acerca de estos tres temas cruciales en rápida sucesión: (1) ‘los que por naturaleza no son dioses’, probablemente dioses falsos o demonios; (2) ‘los débiles y pobres rudimentos’, nuevamente stoicheia; (3) ‘los días, los meses, los tiempos y los años’ (vv. 9, 10).

Sin duda, Pablo pensaba de estos demonios en una forma completamente diferente de lo que pensaban antes los gálatas . . . Así, todo este asunto adquiere un significado cósmico y espiritual. El contraste definitivo con la libertad en Cristo es la esclavitud a Satanás y a los espíritus malos”

(“Comentario bíblico del expositor”, 1976, 10:472).

Es dentro de este contexto que algunos de los gálatas estaban guardando ciertos días, meses, tiempos y años especiales. La palabra griega traducida como “guardar” es παρατηρέω paratereo, que quiere decir “guardar cuidadosamente, observar estrechamente” (W.E. Vine, Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento, 1984, 2:170).

Esta palabra “parece tener el sentido de ‘ansioso, escrupuloso, celebración bien informada para el propio provecho’ que… encaja con una preocupación por momentos o espacios de tiempo que son evaluados positiva o negativamente desde la perspectiva del calendario o la astrología” (Gerhard Kittel, Theological Dictionary of the New Testament [“Diccionario teológico del Nuevo Testamento”], 1995, 8:148).

Sin importar qué días, meses, tiempos y años estaban celebrando los gálatas, al parecer los estaban celebrando de una forma supersticiosa, así como habían celebrado días y tiempos antes de su conversión.

Con base en el contexto podemos ver que simplemente no es lógico concluir que Pablo estaba criticando la celebración del shabat y los festivales bíblicos, ya que éstos ni siquiera se mencionan en esta epístola. En lugar de ello, se estaba oponiendo a los esfuerzos equivocados por obtener salvación por medio de celebraciones supersticiosas e innecesarias.

Pablo les dice: “Me temo de vosotros, que haya trabajado en vano con vosotros” (v. 11). Estaba tratando de impedir que ellos se volvieran a enredar en sus antiguas prácticas paganas.

Repasando lo dicho veamos los argumentos de Pablo uno por uno con la correcta interpretación:

  1. Pablo le está hablando a gentiles conversos.

  2. Ellos acostumbraban adorar otros dioses.

  3. Ahora ellos conocen a YHWH.

  4. Aún así, siguen teniendo practicas antiguas de los dioses paganos que antes adoraban y vuelven a los débiles y pobres rudimentos de donde salieron.

  5. Pablo les pregunta si quieren volver a ser esclavos.

Realmente Pablo no puede estar diciendo que la Torah es un rudimento del mundo porque en Romanos 7:12 y 14 él mismo dice: “De manera que la ley (YHVH) a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno… porque sabemos que la ley es espiritual…”

Ya sabemos que la Torah (Ley) no esclaviza, sino que nos hace libres de las ataduras del mundo o sistema.  La Torah es libertad de mandamientos de hombres.

Salmo 119:44-45 – “…Guardare tu Torah siempre, para siempre, eternamente. Y andaré en libertad…”

Los únicos que consideran la Torah como esclavitud, son los que viven según la carne –

Romanos 8:7-8 – “…Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la Ley de YHWH, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios…”

Es la desobediencia a la Torah realmente la que causa esclavitud (Zacarías 7:11-14).

Zacarías 7:11-14 – «…Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; (12) y pusieron su corazón como el diamante para no escuchar la enseñanza ni las palabras que YHVH Sebaot enviaba por su Espíritu por medio de los antiguos profetas. Por tanto, una gran indignación sobrevino de parte de YHVH Sebaot. (13) Conforme Él llamaba, así no escuchaban; entonces ellos llamaron, y Yo no escuché, dice YHVH Sebaot, (14) sino que los dispersé con un torbellino por todas las naciones que no conocían. Y esta tierra fue desolada tras ellos, sin que nadie la transitara, pues convirtieron una tierra deliciosa en desolación…»

Estamos llamados a salir del sistema del mundo, a no ser parte del mundo.  Es bien simple: vivir bajo la Torah (Ley) es ser libres de la esclavitud del hombre.  Vivir bajo el sistema e ignorar la Torah es volver a Egipto donde está la esclavitud.

¿Que sentido tendria si el pueblo de Israel estaba esclavo en Egipto sacarle y darle la Torah para volverlo a «esclavizarlo»?

¡Ninguna!, porque la Torah de YHWH es perfecta (Sal 19:7).

Salmo 119:1 – «…¡Cuán bienaventurados son los de conducta intachable, Los que andan en la Ley de YHVH!…» .

 

La oración de Manasés

Laí oración de Manasés

La Oración de Manasés es reconocida como Escritura Deuterocanónica por las Iglesias

Ortodoxa Griega y Ortodoxa Rusa. Está incluida en un apéndice de la Vulgata Latina.

Rey de Judá, cuando estuvo cautivo en Babilonia

1

1 Oh SEÑOR Todopoderoso en el cielo, Dios de nuestros padres Abraham, Isaac y

Jacob, y de su descendencia justa, 2 tú que hiciste el cielo y la tierra, con todo su orden,

3 que has atado el mar con la palabra de tu mandamiento, que has encerrado el abismo

y lo has sellado con tu nombre terrible y glorioso, 4 a quien todas las cosas temen, sí,

tiemblan ante tu poder, 5 porque la majestad de tu gloria es insoportable, y la ira de tus

amenazas hacia los pecadores es insoportable. 6 Tu promesa misericordiosa es

inmensurable e inescrutable, 7 porque eres el Señor Altísimo, de gran compasión,

paciente y abundante en misericordia, y te compadeces del sufrimiento humano. 8 Tú,

oh Señor, según tu gran bondad, has prometido arrepentimiento y perdón a quienes

han pecado contra ti. Por tus infinitas misericordias, has designado el arrepentimiento a

los pecadores, para que puedan ser salvos. Tú, pues, oh Señor, Dios de los justos, no

has designado el arrepentimiento para los justos, para Abraham, Isaac y Jacob, que no

pecaron contra ti, pero sí lo has designado para mí, un pecador. 9 Porque he pecado

más que el número de las arenas del mar. Mis transgresiones se han multiplicado, oh

Señor, mis transgresiones se han multiplicado, y no soy digno de contemplar ni ver la

altura del cielo por la multitud de mis iniquidades. 10 Estoy encorvado con muchas

ataduras de hierro, de modo que no puedo levantar la cabeza a causa de mis pecados,

ni tengo consuelo; porque he provocado tu ira, y He hecho lo malo ante ti: no hice tu

voluntad ni guardé tus mandamientos. He creado abominaciones y he multiplicado

cosas detestables. 11 Ahora, pues, doblo la rodilla de mi corazón, pidiéndote gracia. 12

He pecado, oh Señor, he pecado, y reconozco mis iniquidades; 13 pero, humildemente

te pido, perdóname, oh Señor, perdóname, y por favor no me destruyas con mis

iniquidades. No estés enojado conmigo para siempre, reservándome el mal. No me

condenes a las partes más bajas de la tierra. Porque tú, oh Señor, eres el Dios de los

que se arrepienten. 14 En mí mostrarás toda tu bondad, pues me salvarás, aunque soy

indigno, conforme a tu gran misericordia. 15 Entonces te alabaré por siempre todos los

días de mi vida; porque todo el ejército del cielo canta tu alabanza, y tuya es la gloria

por los siglos de los siglos. Amén.

Tags: ¿POR QUÉ EL CALENDARIO JUDÍO TIENE UN DESFASE DE 210 AÑOS?

¿POR QUÉ EL CALENDARIO JUDÍO TIENE UN DESFASE DE 210 AÑOS p0ÿ?

Lo que la mayoría no advierte y desconoce es que el año Judío tiene un desfase aproximado de 210 años. Este desfase se conoce a menudo como los “años perdidos”, y no es un error de cálculo astronómico, sino una discrepancia entre la cronología rabínica tradicional y la historia académica. Este fenómeno se explica principalmente por dos puntos clave:

1. Interpretación Tradicional Rabínica (La estancia en Egipto): Existe una diferencia histórica sobre cuánto tiempo pasaron los israelitas en Egipto. Según el cálculo derivado de figuras rabínicas como Rashi, la estancia real en la que los israelitas estuvieron como esclavos fue de 210 años.

La Biblia enseña que los israelitas estuvieron en Egipto 430 años, y según la interpretación judía, los últimos 210 años fueron esclavos. Y son esos 210 años que han sido restados o sacados del conteo, haciendo que el calendario Judío quede atrasado por ese mismo periodo.

Existe otra hipótesis de por qué el calendario Judío tiene un atraso de 210 años conocida como el Periodo Persa.

2. El Periodo Persa (Seder Olam Rabbah): La fuente principal de la cronología judía es el Séder Olam Rabbáh (un texto del siglo II). En esta obra, el periodo de dominio persa sobre Yehudáh (Judea) se reduce a solo 50 a 52 años (cubriendo solo unos pocos reyes mencionados en la Biblia), mientras que la historiografía académica moderna, basada en registros arqueológicos y astronómicos babilonios y griegos, establece que este periodo duró mucho más, presentando una enorme diferencia de aproximadamente 210 años.

Esta diferencia en la duración del Imperio Persa es la razón técnica más citada por los expertos y académicos por la cual el año actual del calendario Judío (Anno Mundi) presenta este atraso respecto a las fechas históricas universales para eventos como la destrucción del Primer Templo.

En conclusión, tenemos certeza, histórica y documentada de que el Calendario Judío tiene un desfase. En lo personal me inclino por el desfase derivado de la interpretación del periodo de esclavitud en Egipto que carece de 210 años, por lo que de manera responsable debemos añadirlos, y no ignorarlos de forma deliberada.

Así que, si sumamos esos 210 años, al año actual en el que se encuentra el calendario Judío (5786), tendríamos que:

5786 + 210 = 5996.

Este texto fue escrito el 20 de marzo de 2026.

 

 

 

 

 

 

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ISAÍAS 53 NA VISÃO DOS RABINOS MAIS ANTIGOS

“A interpretação judaica tradicional entende a passagem como uma referência ao Messias, como, é claro, fizeram os primeiros seguidores de Yeshua, que criam ser Yeshua o referido Messias. Não foi senão no século XII que surgiu a opinião de que o Servo aqui se refere à nação de Israel, opinião que se tornou dominante no Judaísmo.” (Charles C. Ryrie Th.D Ph.D, comentário sobre Isaías 52:13-53:12, Bíblia Anotada, pág. 905)

Porém, por mais de mil anos, desde que surgiu o judaismo rabínico, A VASTA E ABSOLUTA MAIORIA DOS RABINOS CRIA QUE ESTA PASSAGEM DIZIA RESPEITO AO MESSIAS, e não ao povo de Israel. Essa interpretação começou com Rashi no século XII, diante das enormes atrocidades e extermínios que vinham sendo praticadas naquela época contra o povo judeu, pela inquisição Católica Romana. E Obviamente Rashi viu a necessdade de se desvincular esta profecia sobre o Messias, daquele messias romano a quem os católicos diziam seguir (e não seguiam), e em nome de quem suas famílias estavam sendo mortas. Pra uma audiência judaica, naquela época, admitir que essa passagem se referia ao Messias, seria como assumir a culpa por sua morte. Por isso que é necessario entendermos o que levou um erudito como Rashi a FUGIR DA CORRETA INTERPRETAÇÃO DE TODOS OS RABINOS ANTERIORES QUE FALAVAM QUE SE TRATAVA DO MESSIAS, E PLANTAR UMA OUTRA INTERPRETAÇÃO TOTALMENTE DESCONECTADA DE SEU CONTEXTO (Pois o mesmo Isaías que sempre acusa o povo de ser pecador, cheio de iniquidades, idólatra, adúltero e ganancioso e etc, não ia abruptamente mudar seu discurso constante em seu livro, e num único capítulo começar agora chamá-lo de povo justo, sem pecado, que nunca cometeu injustiça e etc..)

ABAIXO ENTÃO ELENCAMOS ALGUNS COMENTÁRIOS DESSES RABINOS MAIS ANTIGOS, QUE MOSTRAM QUE A INTERPRETAÇÃO DE ISAÍAS 53 SEMPRE SE REFERIU AO MESSIAS:

“Eis aqui o meu servo, O MESSIAS, a quem conduzo, o meu escolhido em quem minha Memra [palavra] tem prazer. Eu porei meu Espírito Santo sobre ele e ele revelará minha Lei às nações.” (Targum Jonathan em Isaías 42:1)
“Veja, meu servo, O MESSIAS há de prosperar; ele será elevado, e deve crescer e ser excessivamente forte: como a casa de Israel olhou para ele por muitos dias, porque o seu semblante se obscureceu entre os povos, e a aparência dele mais do que a dos filhos dos homens.” (Targum Jonathan em Isaías 52-53)
No Midrash Rabbah há uma explicação sobre Rute 2:14:
“Ele está falando sobre o REI, O MESSIAS: Achega-te para cá: aproxime-se do trono e coma do pão, isto se refere ao pão da realeza, e molha no vinagre o teu pedaço, isto se refere aos seus sofrimentos, como está escrito: Mas ele foi traspassado por causa das nossas transgressões, e moído pelas nossas iniqüidades.” (Ruth Rabbah 5:6)
O Midrash Tanhuma sobre Gn 27:3, parasha Toldot 14:
Cântico das subidas: “Eu levanto os meus olhos para as montanhas.” (Sl 121:1). É bem o que está escrito: “Quem és tu, ó grande montanha, que diante de Zorobabel se tornou uma planície?” (Zc 4:7) Esta montanha é O MESSIAS Filho de Davi. E por que ele é chamado de “grande montanha?” Porque ele será maior do que os patriarcas, como se diz: O meu servo prosperará, crescerá, se levantará e será muitíssimo elevado”. (Is 52:13). Ele crescerá mais do que Abraão, se levantará mais do que Isaque, e se tornará mais alto do que Jacó. Crescerá mais do que Abraão que disse ao rei de Sodoma: Levantei minha mão ao Senhor, o Deus Altíssimo, o possuidor dos céus e da terra. (Gn 14:22). E se levantará mais do que Moisés, que disse: Concebi eu porventura todo este povo? Dei-o eu à luz? para que me dissestes: leva-o ao teu colo, como a ama leva a criança que mama, à terra que juraste a seus pais? (Nm 11:12). E ele se tornará mais alto do que os anjos ministradores, de quem está escrito: E os seus aros eram tão altos, que faziam medo; e estes quatro tinham as suas cambotas cheias de olhos ao redor. (Ez 1:18). Eis por que está dito: “Quem és tu, grande montanha?” E de onde sairá (esta montanha)? Ela será “extraída” de Zorobabel. E em razão de que este é chamado de Zorobabel (raça de babel)? Por ter sido gerado na Babilônia. E por que (o Messias) nasceu de Davi? É porque está dito: E Salomão teve como filho Roboão, que teve com filho Abiya etc…” até: e Delayah e Anani” (1 Cr 3:10-24). Quem é este Anani (=o das nuvens)? É o Messias, pois “quem despreza o dia das coisas pequenas?” (Zc 4:10). Com efeito, está dito: “Eu via nas visões da noite, e eis que com as nuvens do céu vinha como um filho de homem” (Dn 7:13). Ora, Anina é o número sete. Por que o sete? O que está escrito acerca do Rei Messias? “Pois quem desprezará o dia dessas sete pequenas coisas?” (Zc 4:10). Eis por que está dito: “Quem és, grande montanha?” (Zc 4:7). Esta montanha é aquele de quem está escrito: “E ele julgará com justiça os indigentes etc.” (Is 11:4). E se extrairá a pedra de cumeeira” (Zc 4:7b). O que é que está escrito depois [em Daniel]: Então foram quebrados ao mesmo tempo (o ferro, a argila, o bronze, a prata e o ouro)..” (Dn 2:35). Eis por que está escrito: “Quem és tu, grande montanha?” E como ele virá? Pelos caminhos das montanhas, pois está dito: “Como são belos sobre as montanhas, os pés do anunciador de boa nova etc.” (Is 52:7). Naquele momento, Israel olhará e dirá: Eu levanto os meus olhos para as montanhas donde virá o meu socorro: Meu socorro vem de junto de YHWH que fez o céu e a terra” (Sl 121:1) Amém! Que assim se faça a tua vontade!

O método midráshico empregado no comentário do texto de Zacarias é característico do gênero. Todas as palavras do texto chamam as citações que servem para explicá-lo. A interpretação messiânica do salmo passou para o Targum da passagem, com uma forma notável:

“Como és estimado diante de Zorobabel, reino estúpido? Não és como uma planície? Mas YHWH revelará o seu MESSIAS, cujo nome foi dito desde o começo, e ele dominará sobre todos os reinos. (4:7).”

O paralelo dO MESSIAS com os grandes antepassados sublima a superioridade absoluta daquele. A ligação do Messias com Davi permite dar-lhe a alcunha de ‘Anani’ (=o das nuvens), seguindo o nome do último descendente de Davi mencionado em 1 Cr 3:25, que neste ponto se apóia no comentário de Tahuma. Mas a justificação desta alcunha se funda na interpretação messiânica de Dn 7:13, já encontrada no Apocalipse de Esdras. (Trecho retirado do livro: A esperança judaica no tempo de Yeshua pg 202)

Em um livro do período do Segundo Templo: O Testamento dos Doze Patriarcas, o testamento de Benjamin liga José a figura do Servo Sofredor de Isaías 52-53. Neste testamento, Jacob disse a José: Em você será cumprida a profecia celestial, que afirma que o imaculado será violado por homens sem Lei e o sem-pecado morrerá por causa dos homens ímpios.
Essas citações demonstram que a designação do Messias sofredor como “filho de José” remonta ao período do Segundo Templo. Essa tradição do “Messias filho de José” e sua morte também aparece no Talmude babilônico em Sukkah 52a:
“Os rabinos ensinaram: O Messias ben David, que (como esperamos) vai aparecer em um futuro próximo, o Santo, bendito seja Ele, irá dizer-lhe: Peça-me e dar-te-ei, como está escrito [Salmos 2:7-8]: “Vou anunciar o decreto … Peça-me, e darei”, etc. Mas como o Messias ben David terá visto que o Messias ben Joseph, que o precedeu foi morto, ele vai dizer diante do Senhor: “Senhor do Universo, nada peço a Ti, senão a vida”. E o Senhor irá responder: “Isso já foi profetizado pelo teu pai Davi a ti, [Salmos 21:5]: ‘A vida que ele pediu a ti, tu deste a ele’” (Talmude babilônico Sukkah 52a).”

No Talmud Babilônico está registrado:
“O MESSIAS- Qual é o nome dele? … Os rabinos disseram: Seu nome é o ‘estudioso leproso’, como está escrito: Certamente ele tomou sobre si as nossas enfermidades, e carregou nossas dores; e nós o reputávamos por um leproso, ferido de Deus, e oprimido.” (Sanhedrin 98b)

Nos Mistérios do Rabi Shim’on ben Yohai (Midrash), encontramos:

“E Armilaus se unirá à batalha contra o Messias, o filho de Efraim, no portão Oriental…; e o Messias, o filho de Efraim, morrerá lá, e Israel pranteará por Ele. E depois, o Santo revelará a eles o Messias, o Filho de Davi, a quem Israel vai querer apedrejar,dizendo: Tu falas falsamente, o Messias já foi morto, e não há outro Messias que se levante (após Ele); e assim o desprezarão, como está escrito: “Desprezado e o mais rejeitado entre os homens”; mas ele voltará e se esconderá deles, de acordo com as palavras: “Como um de quem os homens escondem o rosto.”

Nos séculos posteriores esta continuou sendo a interpretação judaica:

O rabino caraíta Yafet Ben Ali (segunda metade do século X):

“Quanto a mim, estou inclinado, juntamente com Benjamin de Nehawend, a considerá-lo como aludindo AO MESSIAS, e que se inicia com uma descrição de sua condição no exílio, desde o seu nascimento até sua ascenção ao trono: pois o profeta começa falando que Ele está sentado numa posição de grande honra e, então volta a relatar tudo o que Lhe acontecerá durante o cativeiro. Ele nos dá a entender, portanto, duas coisas: em primeiro lugar, que o Messias só irá atingir o seu mais alto grau de honra após longas e severas provações, e em segundo lugar, que estas provações lhe serão enviadas como uma espécie de sinal, de modo que, ao se encontrar sob o jugo de infortúnios e permanecer puro em suas ações, ele possa saber que é o desejado. […] Com as palavras “Certamente ele tomou sobre si as nossas enfermidades”, querem dizer que as dores e enfermidades pelas quais ele passou eram merecidas por eles, mas que ele as suportou em seu lugar. Acho necessário aqui, pausar por alguns instantes, a fim de explicar porque Deus fez estas enfermidades recaírem sobre o Messias por amor a Israel. O povo merecia de Deus um castigo muito maior do que o que recebeu, mas não sendo suficientemente forte para suportar isso, Deus nomeia seu servo para levar os pecados deles, e ao fazer isso, torna o castigo deles mais leve, a fim de que Israel não fosse completamente exterminado. […] E o Senhor fez cair sobre ele a iniqüidade de todos nós. O profeta, não quer com “avon” dizer iniqüidade, mas punição para iniqüidade, como na passagem, “Sabei que o vosso pecado vos há de achar” (Num. 32:23).”

O Rabino Moisés, ‘O Pregador’ (século 11) escreveu em seu comentário sobre o Gênesis (página 660):
“Desde o princípio, Deus fez uma aliança com O MESSIAS [ben Yossef] e disse-lhe: Meu justo Messias, aqueles que são confiados a você, o pecado deles te trará um jugo muito pesado pra você suportar. E ele respondeu: Eu aceito de bom grado todas essas agonias, a fim de que nenhum de Israel seja perdido. Imediatamente o Messias aceitou todas as agonias com amor, como está escrito: Ele foi oprimido e afligido.”

Lekach Tov (séc.XI – Midrash), afirma:

“E que seu reino [de Israel] seja exaltado, nos dias do Messias, de quem se diz: Eis que meu servo prosperará, será exaltado e elevado, e será mui sublime.”
Yalkut Schimeon (atribuído ao Rabbi Simeon Kara, no século XII) diz:
“Em Zc 4:7: O rei Messias é maior que os patriarcas, porque é dito, “Eis que o meu servo procederá com prudência; será exaltado, e elevado, e mui sublime. (Isa. 52:13).”

Gersonides filósofo e talmudista judeu (1288-1344) em Deut. 18:18 diz:
“De fato, O MESSIAS é o tal profeta, como se afirma no Midrash do verso: “Veja! Meu Servo prosperará” (Is 52:13) (…) Moisés, pelos milagres que fez, trouxe uma única nação à adoração de Deus, mas o Messias vai chamar todos os povos à adoração de Deus.”

Nachmanides (Rabino Moshe ben Nachman) do século XIII afirmou:
“Supõe-se que a visão correta com relação a esta parashá venha através da frase: “meu servo” que significa todo o Israel… Contudo, como opinião diferente, adota-se pelo Midrash, que isso se refere AO MESSIAS, é necessário que a expliquemos de conformidade com a nova opinião lá mantida. O profeta diz, o Messias, o Filho de Davi, sobre quem o texto fala, nunca será conquistado nem perecerá pelas mãos dos seus inimigos. E, de fato, o texto ensina isso claramente. […] Pelas suas pisaduras fomos sarados – por causa das pisaduras pelas quais foi humilhado e angustiado Ele nos curará; Deus nos perdoará por Sua justiça, e seremos curados tanto de nossas próprias transgressões quanto das iniqüidades de nossos pais.”

Rabi Moshê ben Nachaman também explica:

“A dor de Mashiach resultará em nos corrigirmos, pois, devido ao mérito dele, Deus nos perdoará e seremos curados de nossas transgressões.”

Abravanel (1437-1508) fez uma declaração que é particularmente significativa, pois segundo sua visão pessoal não era a respeito do Messias que Isaías estava falando. Quanto a Isaías 52:13 até Isaías 53:12, ele declarou:

“A primeira questão é saber a quem ele [Isaías] se refere: Os instruídos entre os nazarenos o aplicam ao homem que foi crucificado em Jerusalém, no final do segundo Templo, e que, segundo eles, era o Filho de Deus que tomou carne no seio da virgem, como se afirma em seus escritos. Mas Yonathan ben Uziel interpreta no Targum como referente ao futuro Messias. Esta é também a opinião de nossos próprios homens instruídos na maioria de seus discursos rabínicos (midrashim).”

Abraham Farissol (1451-1526) diz:

“Neste capítulo parece haver umas semelhanças e umas alusões consideráveis ao ministério do Messias “cristão” e aos eventos que são aplicados para ter acontecido com ele [o Messias], de modo que nenhuma outra profecia deva ser encontrada ou aplicada tão bem e ao assunto de que pode assim imediatamente lhe ser conferido.”

Alshich, um cabalista do século XVI, explica:
“O Messias aceita seu sofrimento de bom grado, com amor pelo povo judeu e toda a humanidade, e que quando finalmente o Messias se revelar nós nos daremos conta de que ele escolheu sofrer. Compreenderemos então quantos esforços ele investiu suportando o sofrimento da geração.”

O Rabino Moses Alschech (1508-1600) diz:
“Eu posso observar então, que os nossos rabinos de abençoada memória, à uma só voz, aceitam e afirmam a opinião de que o profeta está falando do Rei Messias. E nós também devemos aderir ao mesmo ponto de vista.”

Moshe Cohen, um rabino do século XV na Espanha, também discute Isaías 52-53. Ele refuta a interpretação de que a passagem é uma referência para o povo de Israel como um todo:
“Esta passagem, os comentaristas explicam, fala do cativeiro de Israel, embora o número singular seja utilizado por toda parte. Outros têm suposto que signifique o justo neste mundo atual, que agora são esmagados e oprimidos […] mas estes também, pela mesma razão, alteram o número, retiram os versos de seu significado natural. E, então parece-me que tendo rejeitado o conhecimento dos nossos mestres, inclinaram-se “após a teimosia de seus próprios corações”, e em minha própria opinião, eu tenho o prazer de interpretá-la de acordo com o ensinamento de nossos rabinos sobre o Rei Messias.”

O Rabi Eliyahu de Vidas (séc. XVI) escreveu:
“Diz-se no Tanna Devei Eliyahu, que durante os treze anos em que R. Shimon ben Yohai esteve preso na caverna, as profundezas da sabedoria foram revelados a ele, e ele alcançou o conhecimento do futuro. Em particular, ele aprendeu que o homem que tenha cometido iniqüidades deve sofrer por elas, e que não é digno de entrar na luz celestial (que é o óleo de que Davi fala quando diz: Unges a minha cabeça com óleo. Sl 23:5) se primeiro não machucar-se e esmagar-se, como é dito: Misturada com óleo esmagado (Nm 28:5). E é o que está escrito: Mas ele foi ferido pelas nossas transgressões, e esmagado pelas nossas iniqüidades, o significado disso é que uma vez que O MESSIAS carrega nossas iniqüidades, as quais produzem o efeito de seu machucado, segue-se que aquele que não admitir que o Messias sofra assim por nossas iniqüidades, deve suportá-las e sofrê-las ele mesmo.” (Princípio da Sabedoria, por R. Eliyahu de Vidas (1575) encontrado no capítulo 53 de Isaías segundo intérpretes judeus, S.R. Driver, A.D. Neubauer (Oxford: Parker, 1877), pp. 385-386)

Herz Homberg, um educador judeu, que viveu entre (1789 e 1841) também refuta a idéia de que Isaías está se referindo a alguém além do Messias:
“De acordo com a opinião de Rashi e Ibn Ezra, isto se refere a Israel, no final de seu cativeiro. Mas se assim for, o que pode significar a passagem: Ele foi ferido pelas nossas transgressões. Quem foi ferido? Quem são os transgressores? Quem levou embora a doença e carregou a dor? O fato é que esta passagem se refere ao Messias, que virá nos últimos dias, quando será do agrado do Senhor redimir Israel de entre as diferentes nações da terra. O que quer que ele tenha sofrido foi em conseqüência da transgressão do próprio povo, Deus o escolheu para que ele fosse uma oferta pela culpa, como o bode expiatório que levou toda a iniquidade da casa de Israel.” – Herz Homberg (18th-19th c.)

O Rabi Sh’lomoh Astruc (séc. XIV) escreveu:
“Meu servo prosperará, ou será verdadeiramente inteligente, porque através da inteligência o homem é realmente homem – é a inteligência que faz de um homem o que ele é. E o profeta chama o REI MESSIAS DE MEU SERVO, falando como se o houvesse enviado. Ou talvez chame todo o povo de meu servo, como diz acima “meu povo” (III.6): quando ele fala sobre o povo, o Rei Messias está incluído nele, e quando ele fala sobre o Rei Messias, o povo está em conjunto com ele. O que ele diz então é, que meu servo, o rei Messias, prosperará.”

Isaías B. Abraham Horowitz, diz:
“E então, a casa de José, que pecou ao se separar do reino da casa de Davi será restaurada. Porque o Messias filho ben Yosef não virá em seu próprio benefício, mas ele virá para o bem de Messias ben David. Porque ele irá oferecer a sua vida e derramará a sua vida à morte (Is 53,12) e o seu sangue expiará pelo povo junto ao Senhor. Deste modo, acontecerá mais tarde que o reino da casa de Davi governará para sempre entre o povo de Israel. “(Isaías b. Abraham Horowitz, Sepher Shnei Luhot Ha-Berit, publicado pela primeira vez em Amsterdã, em 1649. A citação é da Quarta edição de 1724, p. 299B)

Naftali ben Asher Altschuler diz:
“A enfermidade que deveria ter caído sobre nós, foi carregada por ele. Isso significa que, quando o Messias ben Yosef morrer entre as portas, e for uma maravilha aos olhos da criação, por que a pena que ele tem que carregar deve ser tão severa? Qual é o seu pecado, e qual é a sua transgressão, exceto que ele vai suportar os castigos de Israel, de acordo com as palavras ferido de Deus?” (Is. 53:4) de Naftali ben Asher Altschuler (m. depois de 1607) Ayyalah Sheluhah (Cracóvia, 1593-1595) em Isa. 53:4.)

Moisés Alshekh diz:
“Eu vou fazer ainda uma terceira coisa, a qual é que eles devem olhar para mim (Zc 12,10), porque eles levantarão seus olhos para mim em arrependimento perfeito, quando virem aquele a quem transpassaram, isto é, o Messias ben Yosef. Porque os nossos rabinos, de abençoada memória, disseram que ele tomará sobre si a culpa de Israel, e deve, então, ser morto na guerra para fazer expiação, de tal maneira que seja considerado como se Israel lhe tivesse perfurado. Porque foi por causa dos pecados deles que ele morreu e por isso, a fim de que isto seja reconhecido para eles como uma expiação perfeita, assim eles vão se arrepender e olhar para o Bendito, dizendo que não há ninguém ao seu lado para perdoar os que choram por causa daquele que morreu pelos pecados deles. E este é o significado de “E olharão para mim…” Moisés Alshekh (1507-depois de 1593), em Marot ha-Zove’ot (Veneza 1603-1607) em Zc 12.10.)

Servo sofredor na tradição judaica
“[No momento da criação do Messias], o Santo, bendito seja Ele, vai dizer-lhe em detalhe o que vai acontecer a ele: Há almas [da geração contemporânea do Messias] que tem sido escondidas junto com você sob o meu trono; os pecados destas almas colocarão sobre você um jugo de ferro para você suportar e farão a você como a este bezerro cujos olhos se escurecem com o sofrimento. Eles vão te sufocar o espírito em um jugo, e por causa dos pecados delas a tua própria língua se apegará ao céu da boca (Sl 22,15). Você está disposto a suportar essas coisas? O Messias vai perguntar ao Santo, bendito seja Ele: Quanto tempo vai durar esses sofrimentos? E o Santo, bendito seja Ele, responderá: Por tua vida e por minha cabeça, eu tenho decretado um período de uma semana [sete anos] para você, mas se a tua alma está triste com a perspectiva de teu sofrimento, vou neste momento banir essas almas pecadoras. Porém o Messias lhe dirá: Senhor do Universo, com toda disposição de minha alma e alegria de meu coração eu tomarei sobre mim este sofrimento, sob a condição de que nenhuma única alma de Israel pereça, e que não somente aqueles que estão vivos sejam salvos em meus dias, mas também os que estão mortos, os que morreram desde os dias de Adão, o primeiro homem até o momento da redenção [ressurreição]; e não apenas estes, mas que em meus dias também sejam salvos os que morreram como abortos, assim como aqueles a quem tu pensaste para criar, mas que não foram criados. Tais são as minhas condições, e para estas coisas eu estou disposto a tomar sobre mim aquilo que tu decretaste. O Santo respondeu, eu irei fazê-lo, e imediatamente o Messias aceitou os castigos de amor, como está escrito: “Ele foi oprimido e aflito”. […]

“Durante o período da semana [sete anos] que antecede a vinda do filho de Davi, vigas de ferro serão trazidas e colocadas sobre o pescoço do Messias [Efraim] até que o seu corpo seja dobrado. Em seguida, ele vai gritar e chorar e a sua voz se levantará até a altura [do céu], e ele vai dizer na presença de Deus: Mestre do Universo, o quanto pode aguentar a minha força? O quanto pode aguentar o meu espírito? O quanto os meus membros podem sofrer? Não sou mais eu de carne e osso? Foi por causa dessa provação que Davi lamentou, dizendo: A minha força secou-se como um caco de barro. (Sl.22:16) Naquela hora o Santo, bendito seja, vai dizer-lhe: Efraim, Meu justo Messias, há muito tempo, desde os seis dias da criação, você aceitou tomar esta provação sobre si mesmo. Neste momento, a tua dor é como minha dor. Desde o dia em que o ímpio Nabucodonosor destruiu meu templo e queimou meu santuário, e exilou meus filhos entre as nações do mundo, pela tua vida e pela vida da minha cabeça, eu não tenho sido capaz de sentar-me no meu trono. E se você não acredita em mim, veja o orvalho da noite que cai sobre a minha cabeça, como se diz: minha cabeça está cheia de orvalho, os meus cabelos das gotas da noite. Ao ouvir estas palavras, o Messias irá responder: Agora eu estou reconciliado. O servo se contenta em ser como o seu Mestre.” […]

“Ensina-se, aliás, que no mês de Nisan os patriarcas ressurgirão e dirão ao Messias: Efraim, o nosso verdadeiro Messias, apesar de sermos teus antepassados, você é maior do que nós, pois você suportou sofrimentos por causa das iniqüidades de nossos filhos e provações terríveis se abateram sobre você, e por meio destes sofrimentos as gerações anteriores e posteriores são expiadas. Você se tornou objeto de escárnio e de desprezo entre os povos da terra. Por amor de Israel, você se assentou em trevas e escuridão, seus olhos não viram a luz; sua pele se colou em seus ossos (cf. Salmos 22,17), e seu corpo ficou seco como madeira, seus olhos escureceram por causa do jejum e sua força se quebrou como um caco de barro (Salmos 22.15). Todas essas aflições te ocorreram por conta das iniqüidades de nossos filhos. Então ele irá responder aos patriarcas: Tudo o que eu fiz,o fiz apenas para o vosso bem e para o bem de vossos filhos, para vossa glória e para a glória de vossos filhos, para que eles se beneficiem da bondade que o Santo, Bendito seja Ele, irá derramar em abundância sobre Israel. Os Patriarcas lhe dirão: Efraim, o nosso verdadeiro Messias, estamos alegres com o que fizeste, pois tu realizaste o desígnio da mente do teu Criador e de nossas mentes também. Então, por isso ensinou o R. Simeon ben Pazzi: o Santo, bendito seja Ele, vai levantar o Messias até o céu dos céus, e vai encobri-lo em algo do esplendor de sua própria glória como uma protecção contra as nações da terra, particularmente contra os malvados persas.[…] Por que o versículo fala duas vezes da misericórdia: Terei misericórdia de quem tiver misericórdia? Uma misericórdia se refere ao momento em que ele será fechado na prisão, num momento em que as nações da terra rangerem os dentes contra ele, e piscarem os olhos um para o outro. E fazendo dele objeto de escárnio, balançam a cabeça para ele por desacato, abrindo os lábios para gargalhar, como se diz: Todos os que me vêem zombam de mim com desprezo, eles atiram os beiços e meneiam a cabeça:; (Sl 22, 8). A minha força secou-se como um caco de barro; e minha língua se me apega ao garganta; e tu me puseste no pó da morte” (Sal. 22:16). (Pesikta Rabbati, William G, Braude, Translator (New Haven: Yale University, 1968), Volume II, Piska 36,1-2; 37; pg 678-679 pg 680-681.)

Zohar – Palácio dos filhos da enfermidade:
“Quando eles contam ao Messias sobre o sofrimento de Israel no exílio, e sobre os ímpios entre eles, que não se preocupam em conhecer o seu Mestre, ele levanta sua voz e chora pelos ímpios entre eles, como está escrito: “Mas ele foi transpassado pelas nossas transgressões e moído pelas nossas iniqüidades (Isaías 53:5). As almas retornam aos seus lugares. No Jardim do Éden há um palácio chamado de Palácio dos filhos da enfermidade. O Messias entra nesse Palácio, e ordena que todas as doenças, dores e agonias de Israel venham sobre ele. E todas elas caem sobre ele. Se não fosse por ele, que alivia as dores de Israel e as toma sobre si próprio, ninguém teria sido capaz de suportar os castigos de Israel pelas transgressões da Torah. Este é o significado de “ele tomou sobre si as nossas enfermidades e as nossas dores levou sobre si.” (Zohar, Parashá Vayiakhel 335-336)

No Midrash Siphre, encontramos o seguinte:
“O Rabino José Galileu disse: Vem aprender os méritos do Rei Messias e a recompensa dos justos. Desde que o primeiro homem [Adão] recebeu o mandamento, uma única proibição e transgrediu – considere quantas mortes foram infligidas sobre si mesmo, em sua própria geração e sobre aquelas [gerações] que as seguiram, até o fim de todas as gerações. Qual atributo é maior: o atributo da bondade ou o atributo da vingança? Ele respondeu: O atributo da bondade é o maior, e o atributo da vingança é menor. Quanto maior, então, será o Rei Messias, que resiste aflições e dores (como está escrito: “Ele foi ferido e humilhado”) para justificar os transgressores de todas as gerações! E isso é o que se entende quando se ler: “Mas o Senhor fez cair sobre ele a iniqüidade de todos nós”. (Isa.53:6).

Em Pesiqta (sobre Isa.61:10) está escrito:
“Grandes opressões foram colocadas sobre você, como se diz: Pela opressão e pelo juízo foi levado e quem dentre os da sua geração considerou que ele fora cortado da terra dos viventes, ferido por causa da transgressão do meu povo? (Isa.53: 8), como se diz: mas o Senhor fez cair sobre Ele a iniqüidade de todos nós”.'(Isa.53: 6).

No Machzor (livro de rezas das grandes festas) no Musaf de Yom Kippur existe uma oração escrita pelo Rabino Eliezer ben Kleir no século IX que fala do sofrimento e do retorno do Messias. Veja:

“Nosso Messias, o justo, apartou-se de nós: o horror nos apreendeu e não temos ninguém para nos justificar. Ele carregou sobre si as nossas iniqüidades e o jugo de nossas transgressões, e ele foi traspassado por causa das nossas transgressões. Suportou nossos pecados em cima de seus ombros para que nós pudéssemos encontrar o perdão para nossas iniqüidades. E nós seremos curados por suas feridas, no momento em que o Eterno o recriar como uma nova criatura. Oh! Elevai-o do círculo da terra. Erguei-o de Seir, para ajuntar-nos uma segunda vez sobre o Monte Líbano, pela mão de Yinnon.”

Por Luiz Cavalcanti

ESTUDO DE ISAIAS 53 PARTE 2 . QUEM É O SERVO SOFREDOR .
Como os Judeus Interpretavam a Profecia do Servo Sofredor? 2 parte

a maioria dos comentaristas judeus leram Isaías 53 como se referindo a um indivíduo, e muitos deles descreveram este indivíduo como o Messias. Esta é, de fato, a maneira como o Targum o Talmude entre outras literaturas interpretam o servo sofredor. As primeiras fontes judaicas interpretam o servo em Isaías 53 como um indivíduo. Ramban (Nachmanides) seguiu a interpretação messiânica do Talmude. Rabinos judeus no primeiro milênio desta era unanimemente, fizeram essa mesma interpretação, No século XVI, Rabi Moshe Alshech escreveu: “Nossos rabinos com uma só voz aceitam e afirmam a opinião de que o profeta está falando do Messias, e nós mesmos também aderiremos à mesma visão”

O fato é que Isaías 53 (mais precisamente,Isaías 52:13 a Isaías 53:12) foi interpretado em termos messiânicos por uma ampla variedade de comentaristas judeus durante um longo período de tempo, a interpretação messiânica tem uma longa história na interpretação judaica , como mostram as citações abaixo.

Targum

“Eis que meu servo, o Messias, prosperará.”

Talmud Babilônico, Sanhedrin 98b

“Os rabinos diziam: Seu nome é ‘o erudito leproso’, como está escrito: Certamente ele suportou nossos sofrimentos e levou nossas tristezas; mesmo assim o estimamos como um leproso, ferido por Deus e afligido. [Isaías 53:4]”

Ruth Rabá 5:6

“A quinta interpretação [de Rute 2:14] faz referência ao Messias. Venha aqui: aproxime-se do estado real. E coma do pão refere-se ao pão da realeza; e MERGULHE O BOCADO NO VINAGRE refere-se a seus sofrimentos, como se diz, Mas ele foi ferido por causa de nossas transgressões.

O Caraíta Yefeth ben Ali (século X)

“Quanto a mim, estou inclinado, com Benjamin de Nehawend, a considerá-lo como alusivo ao Messias, e como abertura com uma descrição de sua condição no exílio, desde a época de seu nascimento até sua ascensão ao trono: pois o profeta começa por falar dele estar sentado em uma posição de grande honra, e depois volta a relatar tudo o que vai acontecer com ele durante o cativeiro. Assim, ele nos dá a entender duas coisas: em primeiro lugar, que o Messias só alcançará seu mais alto grau de honra após longas e severas provações; e em segundo lugar, que estas provações serão enviadas sobre ele como uma espécie de sinal, de modo que, se ele se encontrar sob o jugo de infortúnios, permanecendo puro em suas ações, ele poderá saber que ele é o desejado.”

Outra declaração de Yefeth ben Ali

“Pelas palavras ‘certamente ele carregou nossas doenças’, elas querem dizer que as dores e a doença que caíram sobre ele eram merecidas por eles, mas que em vez deles ele as suportou … E aqui eu acho que é necessário fazer uma pausa por alguns momentos, a fim de explicar por que Deus fez com que essas doenças se ligassem ao Messias por causa de Israel … A nação merecia de Deus uma punição maior do que a que realmente veio sobre eles, mas não sendo forte o suficiente para suportá-la … Deus nomeou seu servo para carregar seus pecados e, ao fazê-lo, aliviou seu castigo a fim de que Israel não fosse completamente exterminado.”

Mistérios de R. Shim’on ben Yohai

“E Armilaus se juntará à batalha com o Messias, filho de Efraim, no portão do Oriente … e o Messias, filho de Efraim, ali morrerá, e Israel se lamentará por ele. E depois o Santo revelar-lhes-á o Messias, o filho de Davi, a quem Israel desejará apedrejar, dizendo: falas falsamente; já é morto o Messias, e não há outro Messias para levantar-se (depois dele): e assim eles irão desprezá-lo, como está escrito: ‘Desprezado e desamparado dos homens’, mas ele se voltará e se esconderá deles, de acordo com as palavras: ‘Como alguém escondendo seu rosto de nós.’”

Lekach Tov (século XI)

“E o seu reino [de Israel] seja exaltado, nos dias do Messias, de quem se diz: ‘Eis que meu servo deve prosperar; ele será alto e exaltado e grandioso demais.’”

Maimônides, Carta ao Iêmen (século XII)

“Qual deve ser a maneira do advento do Messias, e onde será o lugar de sua aparição? … E Isaías fala similarmente da época em que ele aparecerá, sem que seu pai ou mãe ou família sejam conhecidos, Ele surgiu como um renovo diante dele, e como uma raiz da terra seca, etc. Mas o fenômeno único que acompanha sua manifestação é que todos os reis da terra serão jogados em terror pela fama dele – seus reinos estarão em consternação, e eles mesmos estarão planejando se opor a ele com armas, ou adotar algum curso diferente, confessando, de fato, sua incapacidade de contender com ele ou ignorar sua presença, e tão confundidos com as maravilhas que eles o verão operar, que eles colocarão suas mãos sobre sua boca; nas palavras de Isaías, ao descrever a maneira pela qual os reis lhe darão ouvidos, Para ele os reis fecharão a boca; pois viram aquilo que não lhes tinha sido dito, e o que nunca tinham ouvido

Outra declaração de Yefeth ben Ali

“‘E o Senhor impôs sobre ele a iniquidade de todos nós.’ O profeta, por avon, não quer dizer iniquidade, mas punição pela iniquidade, como na passagem: ‘Esteja certo de que seu pecado vai te encontrar’ (Nm xxiii.23).”

Zohar II, 212a

“Há no Jardim do Éden um palácio chamado de Palácio dos Filhos da Doença; o Messias entra então neste palácio, e convoca cada enfermidade, cada dor e cada castigo de Israel; todos esses vêm e repousam sobre ele. E se ele não tivesse aliviado esse peso de Israel e colocado-os sobre si, não haveria nenhum outro homem capaz de suportar os castigos de Israel pela transgressão da lei: e isso é o que está escrito: ‘Certamente nossas enfermidades ele carregou.’”

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Nachmanides (R. Moshe ben Nachman) (século XIII)

“A visão correta a respeito dessa Parasha é supor que, pela frase ‘meu servo’, todo o Israel é pretendido. … No entanto, como uma opinião diferente é adotada pelo Midrash, que o refere ao Messias, é necessário que o expliquemos em conformidade com a visão ali mantida. O profeta diz: O Messias, o filho de Davi de quem o texto fala, nunca será conquistado ou perecerá pelas mãos de seus inimigos. E, de fato, o texto ensina isso claramente. … E pelas suas feridas fomos curados – porque as marcas pelas quais ele é atormentado e afligido nos curam; Deus nos perdoará por sua justiça e seremos curados tanto de nossas próprias transgressões como das iniquidades de nossos pais.”

Yalkut ii: (século XIII)

“Quem és tu, ó grande montanha? (Zac. IV. 7) Isto se refere ao Rei Messias. E por que ele o chama de ‘a grande montanha’? Porque ele é maior do que os patriarcas, como é dito: ‘Meu servo deve ser sublime, e elevado, e grandemente superior’ – ele será maior do que Abraão, … levantado acima de Moisés, … mais alto que os anjos ministradores.”

Yalkut ii: (século XIII)

“Ou seja, eu o tirei dos castigos. … Os castigos são divididos em três partes: uma para Davi e para os pais, uma para nossa geração e outra para o rei Messias; e isto é o que está escrito: ‘Ele foi ferido pelas nossas transgressões’, etc.”

R. Mosheh Kohen ibn Crispin (século XIV)

“Este Parashah os comentaristas concordam em explicar do cativeiro de Israel, embora o número singular seja usado nele por toda parte. … Como não há nenhuma causa que nos constrange a fazê-lo, por que deveríamos aqui interpretar a palavra coletivamente e, assim, distorcer a passagem de seu sentido natural? … Como então me pareceu que as portas da interpretação literal da Parashah estavam fechadas em sua face, e que ‘eles se cansaram de encontrar a entrada’, tendo abandonado o conhecimento de nossos Professores, e inclinados após a ‘teimosia de seus próprio coração’, e de sua própria opinião, tenho o prazer de interpretá-lo, de acordo com os ensinamentos de nossos rabinos, como do Rei Messias, e terei o cuidado, até onde eu puder, de aderir ao sentido literal.”

Outro comentário de R. Mosheh Kohen ibn
Crispin

“Se sua alma se torna uma oferta pela culpa, implicando que sua alma se tratará como culpada e, assim, receberá punição por nossas ofensas e transgressões.”

R. Sh’lomoh Astruc (século XIV)

“Meu servo deve prosperar, ou ser verdadeiramente inteligente, porque pela inteligência o homem é realmente homem – é a inteligência que faz do homem o que ele é. E o profeta chama o rei Messias, meu servo, falando como alguém que o enviou. Ou ele pode chamar todo o povo meu servo, como ele diz acima do meu povo (lii.6): quando ele fala do povo, o Rei Messias está incluído nele; e quando ele fala do Rei Messias, o povo é compreendido com ele. O que ele diz então é que meu servo, o rei Messias, prosperará.”

Conclusões finais:

Aqui se encerra as provas que interpretaram Isaías 53 como o machiach, podemos observar com base interpretativa de forma coerente sem achismo e sem trazer uma interpretação forçada mas com provas de outros sábios que passaram seus conhecimentos,fica claro que a interpretação de Isaías 53 não é uma interpretação cristã mas uma interpretação que passou por grandes sábios judeus da época, que esse estudo possa trazer a clareza que todos nos precisamos
Att:Dnsjudeu

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¿EL DÍA DEL SEÑOR O EL SÁBADO DEL SEÑOR? UNA RESPUESTA A IGNACIO DE ANTIOQUÍA (Primera parte)

Por Rafael Montesinos

Ignacio de Antioquía escribió a los Magnesios que los cristianos “ya no observan el sábado, sino que viven según el día del Señor, en el cual también nuestra vida resucitó por Él y por su muerte” (Ignacio de Antioquía, A los Magnesios 9). Estas palabras, redactadas alrededor del año 110 d.C., reflejan una práctica que comenzaba a surgir en la Iglesia postapostólica: sustituir el sábado instituido por Dios en la creación (Génesis 2:2–3; Éxodo 20:8–11) por el primer día de la semana como nuevo distintivo de identidad cristiana. Ignacio considera que el sábado pertenece al orden antiguo y que ahora la fe se expresa en torno al domingo como símbolo de la resurrección.

El problema es que Jesús mismo había advertido que “ni una iota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). Cristo nunca autorizó cambiar el mandamiento del sábado. En toda la Escritura, el “día del Señor” se refiere al sábado como día apartado por Yahweh (Isaías 58:13; Ezequiel 20:12, 20) o al día escatológico del juicio, pero jamás al domingo. Lo que aparece en Ignacio no es un mandato apostólico, sino un testimonio temprano de la presión que enfrentaban los cristianos para diferenciarse del judaísmo. Después de la rebelión del 70 d.C. y más tarde la de Bar Kojba, los judíos eran vistos por Roma como agitadores peligrosos. Abandonar el sábado ayudaba a los cristianos gentiles a distanciarse de ellos. Así lo documenta Samuele Bacchiocchi, quien demuestra que la transición del sábado al domingo tuvo motivaciones sociales y políticas más que bíblicas (Samuele Bacchiocchi, From Sabbath to Sunday: A Historical Investigation of the Rise of Sunday Observance in Early Christianity [Rome: Pontifical Gregorian University Press, 1977], 65–120).

Además, el argumento teológico de Ignacio es innecesario, porque la iglesia apostólica ya tenía un rito divinamente instituido para conmemorar la resurrección de Cristo: el bautismo. Pablo lo declara en Romanos 6:3–4: “¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que, como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva”. El bautismo es el memorial de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo. La iglesia no necesitaba inventar un nuevo día para recordar la resurrección, porque Dios ya había provisto el símbolo perfecto en este sacramento.

Los Hechos de los Apóstoles muestran con claridad que Pablo y los cristianos del primer siglo continuaban observando el sábado (Hechos 13:42, 44; 16:13; 17:2; 18:4). El domingo no aparece en ninguna parte como día de reposo ordenado por Dios. Su exaltación se debe a un proceso humano, postapostólico, nacido de la necesidad de acomodarse al entorno cultural y político del Imperio Romano.

En conclusión, Ignacio de Antioquía refleja una desviación temprana respecto a la enseñanza de Cristo y de los apóstoles. Jesús afirmó que la Ley de Dios no podía ser cambiada, y el Nuevo Testamento señala al bautismo, no a un día semanal, como memorial de la resurrección. Por tanto, el sábado continúa siendo el único día santificado por Dios y el verdadero “día del Señor”, mientras que el domingo como reposo constituye una institución humana, no divina.

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¿EL DÍA DEL SEÑOR O EL SÁBADO?: UNA RESPUESTA A LOS PADRES DE LA IGLESIA (Segunda parte)

Por Rafael Montesinos

Ignacio de Antioquía y la práctica emergente

Los defensores del domingo como día de reposo citan con frecuencia a Ignacio de Antioquía como uno de los primeros en mencionar el primer día de la semana como “día del Señor” en su carta a los Magnesios. Allí afirma que los cristianos ya no guardan el sábado, sino que viven según el día del Señor, asociándolo con la resurrección. Este testimonio, escrito hacia el año 110 d.C., no es un mandato de Cristo ni de los apóstoles, sino una descripción de una práctica emergente. De hecho, Jesús mismo había enseñado que “ni una iota ni una tilde pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18). Nada en su enseñanza autorizó el cambio del sábado al domingo.¹

Ignacio de Antioquía, en la forma más antigua de Magnesios 9:1, no emite un mandato expreso de sustituir el sábado por el domingo. El texto de la recensión corta es compatible con una exhortación a vivir de acuerdo con la vida del Señor, no con una directriz litúrgica que ordene abandonar el sábado. Las interpolaciones de la recensión larga reflejan la evolución de prácticas posteriores, no necesariamente la enseñanza original del obispo de Antioquía.

Barnabás y el “octavo día”

Un escrito cristiano temprano, conocido como la Epístola de Barnabás, espiritualiza el sábado del cuarto mandamiento. En el capítulo 15 afirma que Dios ha preparado para su pueblo un descanso futuro, y añade: “Por esto también nosotros guardamos el octavo día con gozo, el día en que Jesús resucitó de entre los muertos” (Barn. 15:8–9).² Esta referencia muestra que, ya a fines del siglo I o principios del II, algunos cristianos celebraban el “octavo día” como recuerdo de la resurrección. Sin embargo, igual que Justino, Barnabás no cita ningún mandamiento bíblico que ordene cambiar el sábado al domingo; simplemente describe una práctica existente con un fundamento alegórico. Además, a diferencia de Ignacio, el texto de Barnabás no presenta recensiones largas y cortas: el pasaje del “octavo día” está sólidamente atestiguado en todos los manuscritos.

Justino Mártir y la defensa apologética del domingo

Años más tarde, Justino Mártir defendió la práctica dominical frente al judío Trifón. En su Diálogo (23, 47) y en la Primera Apología (67), Justino justificó el domingo por razones alegóricas y apologéticas: porque Cristo resucitó ese día, porque fue el día de la creación y porque los cristianos se reunían entonces. Pero nunca cita un mandamiento bíblico que autorice el cambio.³ Más bien, reconoce que los cristianos habían dejado el sábado para diferenciarse de los judíos.

En los escritos de Justino Mártir los pasajes mencionados son parte estable de la tradición manuscrita. Allí Justino explica por qué los cristianos se reúnen en domingo, pero lo hace en clave alegórica/apologética y no apela a un mandamiento bíblico. De hecho, reconoce que los cristianos dejaron el sábado para diferenciarse de los judíos.

Tertuliano y la autoridad de la tradición

En De Corona 3 Tertuliano no está hablando del domingo ni del cambio del sábado, sino del caso de un soldado cristiano que rehusó ponerse la corona. Aprovecha ese incidente para enumerar varias costumbres cristianas sin mandato bíblico —signarse, ayunar ciertos días, celebrar aniversarios, etc.— y hacer la famosa afirmación: “Estas prácticas se apoyan en la tradición, no en la Escritura; pero recibidas por costumbre se defienden como de institución apostólica” (non de Scriptura sed de traditione … traditio autem consuetudo confirmata).⁴

Esto es un principio general. Tertuliano está diciendo que hay cosas que los cristianos hacen porque así lo han recibido por costumbre, no porque las mande la Biblia. Entre esas cosas no menciona expresamente el domingo. Sin embargo, su comentario sirve como ventana para entender el marco mental de la época: hacia finales del siglo II ya había prácticas asentadas —como reunirse en domingo— que no se apoyaban en un mandato bíblico sino en la costumbre eclesiástica que se presentaba como “institución apostólica”.

De ahí que muchos historiadores citan De Corona 3 no como prueba de que Tertuliano habló del domingo, sino como prueba de que él mismo reconocía que algunas prácticas cristianas carecían de base escritural y se defendían por tradición. Esto encaja con lo que sabemos del domingo: era costumbre ampliamente difundida y justificada apologéticamente, pero sin un mandamiento bíblico explícito.

La Iglesia y la autoridad propia

La Iglesia Católica, en siglos posteriores, afirmó con toda claridad que fue la Iglesia misma la que transfirió la solemnidad del sábado al domingo. El Catecismo Romano, publicado tras el Concilio de Trento, enseña que la Iglesia cambió el día de reposo con autoridad propia, mostrando que la base del domingo no es la Escritura sino la institución eclesiástica.⁵

Los reformadores y la práctica dominical

Los reformadores protestantes eliminaron muchas tradiciones heredadas del catolicismo, pero mantuvieron el domingo. Martín Lutero y Juan Calvino reconocieron abiertamente que el domingo no estaba mandado por la Escritura, sino que era una ordenanza humana aceptada para la buena marcha de la iglesia y el orden social. Lutero, por ejemplo, afirma en su Gran Catecismo que el domingo no es más sagrado que cualquier otro día por mandamiento divino, sino que se observa “por necesidad y conveniencia” para que el pueblo tenga tiempo de escuchar la Palabra y reunirse. Calvino, en su Institución, explica que la observancia de un día en concreto es un asunto de orden eclesiástico y no un mandato perpetuo.⁶

Los puritanos ingleses del siglo XVII fueron más allá. Al llegar a Nueva Inglaterra desarrollaron la idea del “sabbat” dominical, defendiendo el domingo como un nuevo sábado bíblico. Sin embargo, tal posición no se sostiene bíblicamente: el Nuevo Testamento no ordena trasladar el cuarto mandamiento al primer día de la semana. Fue un esfuerzo de fundamentar con texto bíblico lo que era, en realidad, una costumbre heredada.

Conclusión

Tanto católicos como protestantes apelan a Ignacio, Barnabás, Justino, Tertuliano y otros padres de la Iglesia para sostener la observancia del domingo, porque en la Biblia no existe fundamento alguno. Desde Ireneo, Clemente de Alejandría, Orígenes, Eusebio y hasta Agustín, los Padres usaron el “octavo día” como símbolo de la resurrección, de la nueva creación y de la vida eterna, para dotar de sentido espiritual al primer día de la semana. Sin embargo, ninguno de ellos aporta evidencia escritural alguna que ordene un cambio del día de reposo; más bien, reflejan una costumbre adoptada posteriormente a la muerte de los apóstoles.

El apóstol Pablo mismo establece en Gálatas 3:15: “Hermanos, hablo en términos humanos: un pacto, aunque sea de hombre, una vez ratificado, nadie lo invalida ni le añade.” El primer día de la semana se instituyó luego de la muerte del Testador del nuevo pacto; por lo tanto no es parte íntegra del mismo. Cristo nunca lo mencionó y, por el contrario, se proclamó Señor del sábado (Marcos 2:28).

Esta evidencia bíblica y patrística muestra que el cambio del sábado al domingo no fue ordenado por la Palabra de Dios, sino que surgió como tradición humana tras la era apostólica. Tanto Daniel 7:25, cuando menciona que el cuerno pequeño trataría de canbiar los tiempos y la ley, así como el apóstol Pablo cuando habla sobre el hecho que ya estaba el misterio de la ἀνομία (anomía = transgresión de la ley) en 2 Tesalonisenses 2:7, nos profetizan el cambio del día de reposo que tomaría lugar.

Notas
1. Ignacio de Antioquía, Epístola a los Magnesios 9, en Padres Apostólicos, ed. y trad. Bart D. Ehrman, Loeb Classical Library (Cambridge: Harvard University Press, 2003), 1:241–243.

2. Epístola de Barnabás 15:8–9, en The Apostolic Fathers: Greek Texts and English Translations, ed. Michael W. Holmes (Grand Rapids: Baker Academic, 2007), 407–409.

3. Justino Mártir, Diálogo con Trifón 23, 47; Primera Apología 67, en The Ante-Nicene Fathers, vol. 1, ed. Alexander Roberts y James Donaldson (Grand Rapids: Eerdmans, 1981), 199–218, 186.

4. Tertuliano, De Corona 3, en The Ante-Nicene Fathers, vol. 3, ed. Alexander Roberts y James Donaldson (Grand Rapids: Eerdmans, 1981), 94.

5. Catechismus ex Decreto Concilii Tridentini ad Parochos (Roma: 1566), Parte III, cap. 4; traducción castellana: Catecismo Romano (Madrid: BAC, 1956), 358–360.

6. Juan Calvino, Institución de la religión cristiana II, 8, 32–34; Martín Lutero, Tratado sobre los buenos trabajos (1520), en Obras de Martín Lutero (Buenos Aires: Paidós, 1967), 211–212

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“JESUCRISTO ES NUESTRO TODO”

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.” Romanos 5:10.

No hay cosa más maravillosa que entender y aceptar lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz. Pablo dice que éramos enemigos, si, antes de recibir a Cristo como nuestro Salvador y Señor estábamos en enemistad con Dios, de hecho, esa es la condición de toda persona sin Cristo. Eso precisamente explica Pablo, que, siendo enemigos, fuimos RECONCILIADOS por la muerte de su hijo. Por lo tanto, ya reconciliados, todo creyente goza de paz con Dios y de una relación de Padre e Hijo.

La muerte de Jesús como espectáculo fue horrorosa, no obstante, Jesús la enfrento con valor, pero sobre todo con amor hacia un mundo que lo rechazó. Pero pudo más el amor que todo el dolor experimentado en la cruz. Así que, cuando alguien reúsa a creer en Jesús, no solo está rechazando a la persona de Jesucristo, sino que está rechazando el amor en su máxima expresión. ¿Qué le esperará a una persona que rechaza ese inmenso amor de Jesús y muere así? Definitivamente nada bueno. Sin embargo, todo aquel que lo recibe como su Salvador y Señor, recibe la vida eterna como promesa y la garantía de que, así como Jesús resucito de los muertos, el o la que lo recibe como Salvador y Señor también resucitará en el día postrero: “Y esta es la voluntad del que me ha enviado (El Padre): Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.” Juan 6:40.

Jesús fue claro: El (la luz) vino al mundo, pero los hombres aman más las tinieblas que la luz, Juan 3:10. La mayoría prefiere la oscuridad del pecado, de la ignorancia, de la falta de valor para cambiar de vida y de apartarse de algunas amistades, etc. No obstante, pierden todo lo que ofrece Jesús. Jesús ofrece perdón de pecados, vida eterna, reconciliación, resurrección de entre los muertos, un reino, muchos hermanos en la fe, la entrada a la nueva Jerusalén, etc. Y tristemente, todo aquel que rechaza a Jesús, lo perderá todo.

“CON CRISTO LO GANAS TODO, SIN CRISTO LO PIERDES TODO”

EVENTOS BIBLICOS

“EVENTOS BIBLICOS”

Desde que Dios creó el cielo, la tierra y todo lo que en ellos hay hasta este momento han ocurrido tres eventos que han cambiado al mundo, estos son: EL DILUVIO, LA ENCARNACION DEL HIJO DE DIOS (EL MESIAS) Y LA MUERTE DEL MESIAS Y SU RESURRECCIÓN.

EL DILUVIO:
Con el diluvio Dios reinició a la humanidad; el diluvio no fue algo improvisado sino el resultado del juicio divino sobre la maldad humana, así leemos en Genesis 6:5: “Y vio Jehová que a maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal.” Por lo que, en vista de la conducta humana, a Dios no le queda más remedio que hacer juicio a los rebeldes y conservar a la humanidad por medio de la familia de Noé y a las demás criaturas a través de un acto salvífico sin precedentes: LA CONSTRUCCION DE UN BARGO GIGANTESCO. El diluvio no fue un acto malvado de Dios, sino un acto de justicia hacia la humanidad, salvando a la humanidad de ella misma. Así que, para que Dios haya tomado la decisión de raer toda criatura de la tierra es porque no había otra opción, en este caso, la humanidad por su conducta pecaminosa, no le dejo otra opción a Dios que reiniciar a toda la creación, salvando a una familia de fe y destruyendo a los malvados.

En el diluvio no hay injusticia de parte de Dios hacia la humanidad, debido a que Dios es el dueño del mundo y de todo lo que en el mundo hay. Dios es el dueño de la vida y él puede hacer con la vida de las personas lo que él quiera. Sin embargo, el diluvio no fue un acto arbitrario de Dios, sino el resulta del juicio divino a la humanidad.

LA ENCARNACION DEL HIJO DE DIOS (EL MESIAS):
“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo, nacido de mujer y nacido súbdito a la ley.” Gálatas 4:4. A través del vientre de María el hijo de Dios es introducido en la historia humana. La palabra de Dios dice que las personas vieron su gloria, lleno de gracia y verdad. Con la presencia del Mesías (Jesús) el reino de Dios irrumpió en el mundo estableciéndose con poder y gloria. Así dijo Jesús: “Pero si yo por el espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.” Mateo 12:28. Así que, con la presencia de Jesús, el reino de Dios a comenzado a extenderse a toda la humanidad, comenzando con la conformación de una comunidad llamada iglesia, la cual albergó y alberga las enseñanzas del reino y a todos los que en fe siguen a Jesús.

LA MUERTE DEL MESIAS:
El suceso más extraordinario, aunque no lo parezca es la muerte de Jesús en la cruz. Bueno, ¿Cómo la muerte de alguien puede ser de tanta bendición para los demás? esto se debe a que Jesús no murió por morir, sino que con su muerte obró la salvación para todo el mundo, esto es, para los que creen y se arrepienten de sus pecados. La muerte de Jesús fue un acto de amor, primero del Padre entregando a su propio hijo y segundo, del Hijo, entregando su vida en la cruz. Esto significa que Jesús en la cruz tomo el lugar de todos los pecadores, “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, más tenga vida eterna.” Juan 3:16.

Todo aquel que cree, se arrepiente de sus pecados y se bautiza en el nombre de Jesús es perdonado de sus pecados e incorporado al reino del amado hijo de Dios: “El cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo.” Colosenses 1:13.

LA RESURRECCIÓN DEL MESÍAS:
Este es otro evento extraordinario, Jesús no se quedó en la tumba, sino que resucitó y con su resurrección nos dio esperanza, ya que asi como el murio y resucitó, así también los que creemosen El: 1 Tesalonicenses 4:14 “Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también resucitará Dios con Jesús a los que durmieron en él.”

EVENTOS POR VENIR:
Dentro de los eventos por venir y que también van a producir cambios en la humanidad están: LA SEGUNDA VENIDA DEL MESIAS Y EL JUICIO FINAL:

SEGUNDA VENIDA DE CRISTO:
Este evento será extraordinario debido a que cuando Jesús venga todo ojo le verá y no solo eso, los muertos en Cristo van a resucitar y los fieles que estén vivos serán transformados a cuerpos espirituales para recibir al Señor en el aire y así estar siempre con el Señor, 1 Tesalonicenses 4:16-17 y 1 Corintios 15:51-52. Cuando Jesús venga por segunda vez se va a sentar en su trono de Gloria y comenzará una etapa llamada Milenio, Apocalipsis 20:6. Al inicio de esta etapa satanás será apresado, Apoc. 20:1-3.

EL JUICIO FINAL:
Dios ha establecido un día en el cual va a juzgar al mundo con justicia por medio de Jesús, Hechos 17:31. Este juicio es el JUICIO FINAL y se llevará a cabo al final del Milenio. Dice la biblia que todos los muertos van a resucitar para ser juzgados según sus obras: “Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.” Apocalipsis 20:12-13.

Estos eventos bíblicos mas importantes anunciados por la biblia. Son los más significativos porque cambian el mundo y a la humanidad por completo. Para mí los más significativos son el sacrificio de Cristo en la cruz y su segunda venida.

“DIOS BENDIGA GRANDEM

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O Arrebatamento Não Está na Bíblia

A palavra arrebatamento — nem a doutrina do arrebatamento secreto — não é encontrada em nenhuma tradução da Bíblia. Além disso, nenhum cristão acreditava ou mencionava a doutrina do arrebatamento em qualquer literatura cristã antes de 1830, e a vasta maioria dos cristãos e denominações cristãs hoje não acredita nem ensina a doutrina do arrebatamento.

A Origem do Arrebatamento

A origem da doutrina do arrebatamento começa com o pastor escocês Edward Irving (1792-1834). A igreja de Irving era uma mistura de uma estrutura católica de alta igreja e uma cultura muito carismática de falar em línguas. Em 1832, a Igreja da Escócia demitiu Irving de seu cargo de pastor por seus ensinamentos carismáticos. Irving então formou a Igreja Católica Apostólica. O movimento de Irving cresceu e se tornou a base do pentecostalismo moderno.

Em 1830, durante uma das sessões de Irving, uma jovem escocesa, Margaret MacDonald, entrou em transe. Após várias horas de profecia, Margaret teve uma visão de que o retorno de Cristo ocorreria em duas fases, não apenas uma. Cristo viria primeiro visivelmente apenas para os justos e os “arrebataria” da Terra, e então viria uma segunda vez para executar a ira sobre os injustos nas nações. Irving afirmou que ele também ouvira uma “voz” do céu ordenando-lhe que ensinasse o arrebatamento secreto .

Isso poderia ter passado despercebido, não fosse o fato de John Darby (1800-1882), um pastor inglês e pioneiro do movimento dos Irmãos de Plymouth, ter ouvido falar dos ensinamentos de Irving e viajado para a Escócia para aprender sobre o arrebatamento secreto . Foi Darby quem desenvolveu os argumentos “escriturísticos” para apoiar a doutrina do arrebatamento.

Darby viajou para os Estados Unidos da América e conheceu Dwight L. Moody (1837-1899), fundador do Instituto Bíblico Moody e da Moody Press em Chicago. Moody adotou a doutrina do arrebatamento e tornou-se um disseminador mundial da doutrina do arrebatamento e do dispensacionalismo (a futura tribulação de sete anos) por meio de sua gráfica.

Mais tarde, Cyrus I. Scofield (1843-1921) publicou a Bíblia de Referência Scofield (1909), a primeira Bíblia a incluir títulos no texto, juntamente com o comentário do próprio Scofield nas notas de rodapé. Ele acrescentou o título em Mateus 24 “Jesus Prediz o Arrebatamento”, levando as pessoas a acreditarem que era disso que Jesus estava falando — porque, afinal, estava na Bíblia.

Depois disso, Lewis Sperry Chafer (1871–1952) fundou o Instituto Teológico de Dallas (mais tarde renomeado Seminário Teológico de Dallas) em Dallas, Texas, e ele e seu instituto começaram a fortalecer a base teológica da doutrina do arrebatamento e do dispensacionalismo.

O autor Tim LaHaye (1926–2016) tornou a doutrina do arrebatamento muito popular com sua série de livros Deixados para Trás (1995–2007).

O que precisa ser entendido é que, durante os primeiros mil e oitocentos anos da história da Igreja, ninguém acreditava no arrebatamento; trata-se de um fenômeno relativamente moderno que, na verdade, é único e restrito a algumas denominações protestantes no mundo ocidental. Não está teologicamente enraizado na Bíblia.

Alguns defensores da doutrina apontam para um texto antigo escrito por Efrém, o Sírio (303-373 d.C.), no qual ele aludiu ao arrebatamento ao falar sobre os crentes sendo reunidos ao Senhor antes da tribulação. O problema é que, com base em evidências contundentes, é universalmente aceito pelos estudiosos que este texto não foi escrito por Efrém, mas por alguém que se passou por Efrém, sendo assim chamado de pseudo Efrém . Além disso, as palavras que aludem à ideia de arrebatamento são uma tradução incorreta do grego para o latim.

Escrituras usadas para apoiar o arrebatamento

Primeiro, é preciso entender que não há menção ao arrebatamento no Apocalipse. De todos os livros da Bíblia, seria de se esperar encontrá-lo no Apocalipse, mas ele não está lá. Apenas três textos comprobatórios na Bíblia são usados para tentar apoiar a doutrina do arrebatamento.

Em Mateus 24:40 (também Lucas 17:34 ), Jesus fala de diferentes cenários de um sendo levado e o outro sendo deixado para trás. Aqueles que acreditam no arrebatamento usam essa passagem para mostrar que os justos serão arrebatados da terra, enquanto os ímpios serão deixados para trás para enfrentar o julgamento de Yahweh. Mas isso é ler muito sobre o que significa ser “levado”. Como não há menção de direção ou da natureza de ser levado, é preciso olhar para o contexto para entender. Antes deste versículo, Jesus afirma que Seu retorno será como foi nos dias de Noé. Então Ele conta a história do que aconteceu nos dias de Noé: toda a humanidade que era ímpia foi varrida pelo dilúvio, enquanto aqueles que foram deixados para trás foram os justos, que continuaram a viver na terra. Então, no contexto da história de Noé, é uma bênção ser deixado para trás na terra; ser levado significa ser levado em julgamento.

Ao longo do contexto desta passagem, Jesus usa uma linguagem de julgamento que lembra a destruição de Jerusalém pela Babilônia e o exílio dos israelitas. Aqueles que foram levados para o exílio foram os julgados por Javé, enquanto os que ficaram para trás foram o remanescente que recebeu a graça. Além disso, o ensinamento de Jesus na Parábola do Joio ( Mt 13:36-43 ) confirma essa interpretação. Na parábola, o Filho do Homem envia Seus anjos para reunir os filhos do diabo e lançá-los na fornalha ardente, enquanto o trigo é deixado para trás.

Em 1 Tessalonicenses 4:13-18 , Paulo diz que os crentes que morreram e então aqueles que ainda estão vivos serão arrebatados no ar para encontrar Jesus. Aqueles que acreditam no arrebatamento dizem que esta passagem está se referindo ao arrebatamento. O contexto é que os crentes a quem Paulo estava escrevendo estavam preocupados com aqueles que já haviam morrido devido à perseguição e temiam perder o retorno de Jesus e Sua vinda do Reino de Yahweh à Terra. Os judeus e os primeiros cristãos acreditavam que o Reino de Yahweh estava vindo fisicamente à Terra ( At. 1:4-11 ). Sua pergunta não era quando o arrebatamento aconteceria, mas se os crentes mortos perderiam a bênção do Reino de Yahweh quando ele viesse à Terra. Paulo respondeu dizendo que quando a trombeta for tocada para todos ouvirem — não um arrebatamento secreto — então os mortos serão ressuscitados e se juntarão aos que estão vivos, e todos serão arrebatados nas nuvens para encontrar Jesus no ar quando Ele vier à Terra. Não diz que eles serão levados para o céu.

A palavra grega para “encontro” ( apantesin ) em 1 Tessalonicenses 4:17 também é usada em Mateus 25:6 e Atos 28:15 . Em ambos os lugares, refere-se às pessoas saindo para encontrar um dignitário e depois acompanhando-o de volta ao lugar de onde vieram. A imagem que Paulo está usando é a do retorno de um rei à sua cidade. Todos que viviam em uma cidade murada conheciam o protocolo do retorno de um rei: o vigia chamava aquele que estava se aproximando, e o rei tocava sua trombeta para anunciar sua chegada ( Sl 24 ). O povo da cidade saía imediatamente da cidade para encontrá-lo e conduziam o rei de volta à sua cidade com grande celebração. Da mesma forma, Jesus virá do céu para retornar à terra a fim de governar. Os crentes sobem ao ar para encontrá-lo, conduzem-no de volta à terra e então reinam com Ele na terra no Reino de Yahweh. Além disso, Paulo espera que esse evento também traga o julgamento final sobre os descrentes, o que só acontece na segunda vinda de Jesus.

Em 1 Coríntios 15:50-54 , Paulo escreve: “Nem todos dormiremos, mas todos seremos transformados, num instante, num piscar de olhos, ao som da última trombeta”. Aqueles que creem no arrebatamento dizem que Paulo está se referindo ao arrebatamento. No entanto, não há nenhuma menção a um arrebatamento ou a ser levado para cima; toda a linguagem é sobre ser ressuscitado e transformado.

Conclusão

Se o arrebatamento fosse um evento tão significativo, então seria de se esperar ver mais do que apenas três passagens vagas sobre ele, e certamente seria de se esperar vê-lo como um evento importante no livro do Apocalipse, que é especificamente sobre o retorno de Jesus Cristo.

A Bíblia também deixa claro que o retorno de Jesus acontecerá quando ninguém esperar ( Mt 24:27 ; 1Co 15:52 ; 1Ts 5:2 ; 2Pe 3:10 ). Um arrebatamento não permite isso; quando os crentes forem arrebatados, todos saberão que Ele retornará em sete anos.

Em toda a Bíblia, a ênfase tem sido na vinda do Reino de Javé à Terra ( Mt 6:9-10 ), não na ascensão dos crentes ao céu. Sim, os crentes que morrem vão para o céu, mas este é um breve comentário na Bíblia. O foco predominante é na vinda do Reino de Javé à Terra — com todos aqueles que já morreram — onde Jesus reinará fisicamente. Aqueles que são removidos da Terra são aqueles que morrerão em julgamento.

O povo do dilúvio foi destruído no julgamento, enquanto Noé e sua família foram preservados na Terra.

Sodoma e Gomorra foram destruídas no julgamento, enquanto Ló e sua família foram preservados na Terra.

Os egípcios foram destruídos no julgamento, e os israelitas foram preservados na terra.

Os israelitas rebeldes do deserto foram mortos repetidas vezes em julgamento, enquanto os israelitas fiéis foram preservados na terra.

Jericó foi destruída no julgamento, enquanto Raabe e sua família foram preservadas na terra.

O povo perverso de Israel e Judá, durante o tempo dos reis, foi levado e destruído pelos assírios e babilônios, e o remanescente fiel foi preservado na Terra.

Este é o padrão de julgamento em toda a Bíblia. Portanto, quando Jesus retornar, os ímpios serão tirados da Terra, e os crentes permanecerão na Terra para reinar com Cristo para sempre.

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