Esta é a vida eterna: que te conheçam, o único Elohim verdadeiro, e a Yeshua o Messias, a quem enviaste. João 17:3

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“Pablo no abolió la Torah: La gran mentira de la cristiandad”

“Pablo no abolió la Torah: La gran mentira del cristianismo”

(Ministerio Familiar Teshuvá – De regreso a casa / La Restauración del Remanente)

Introducción

Durante siglos, la Iglesia ha sostenido una mentira central: que Pablo abolió la Torah.

Esa enseñanza ha servido como arma para acusar de “judaizantes” a todo aquel que busca volver a las raíces hebreas.

Pero hoy, con Escritura en mano, desenmascaramos esa gran mentira:

 Pablo nunca abolió la Torah.

Lo que él combatió fue la religión de hombres: las tradiciones de los ancianos, la halajá farisea, el peso del Talmud que ni ellos mismos podían llevar.

    1. El contexto de Pablo

Pablo fue educado en la Escuela de Shammai, la más estricta del fariseísmo.

En esa escuela se habían introducido más de 6,000 regulaciones humanas, conocidas como la tradición de los ancianos (masoret ha-zekenim).

Estas leyes se añadieron como “el cerco de la Torah”: un muro de precauciones humanas supuestamente para “proteger” la Torah, pero que en realidad la oscurecieron.

Ese “cerco” más tarde quedó plasmado en la Mishná y luego en el Talmud, que no es la Torah escrita de Yahweh, sino la ley oral de los hombres.

Pablo, como fariseo, conocía ese sistema. Y cuando hablaba de “obras de la ley”, se refería a esas cargas, no a los mandamientos de Yahweh.

    1. Yeshúa y la tradición de los ancianos

El mismo Yeshúa denunció esas tradiciones:

Mateo 15:2-3 – “¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan. Y Él les respondió: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?”

👉 Ejemplo 1: lavarse las manos no era un mandamiento de la Torah, sino un decreto rabínico.

👉 Ejemplo 2: en Shabbat, se añadieron reglas absurdas como cuántos pasos podías dar, si podías cargar un objeto, etc.

👉 Ejemplo 3: consideraban que sanar en Shabbat era “trabajo”, pero Yeshúa mostró que era un acto de misericordia (Lucas 13:10–17).

Conclusión: Yeshúa no luchó contra la Torah, sino contra el cerco humano que la había distorsionado. Pablo haría lo mismo.

    1. Versículos malinterpretados de Pablo

    1. a) Romanos 6:14 – “No estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.”

Mal usado: para decir que la Torah fue abolida.

Correcto: Pablo habla de no estar bajo la condena del pecado. La gracia no elimina la Torah; nos da poder para cumplirla.

Romanos 7:12 lo confirma: “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.”

    1. b) Romanos 3:31 – “¿Invalidamos la ley por la fe? ¡De ninguna manera! Más bien confirmamos la ley.”

Aquí Pablo lo declara abiertamente: la fe en Yeshúa no invalida la Torah, la establece.

Entonces, ¿cómo puede la Iglesia decir que Pablo abolió lo que él mismo confirma?

    1. c) Gálatas 2:16 – “El hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Yeshúa.”

“Obras de la ley” = ma’asei haTorah → expresiones rabínicas para las reglas de pureza y circuncisión obligatoria como condición de salvación.

Pablo dice que nadie es salvo por rituales humanos, sino por la fe en Yeshúa.

Pero la fe no elimina la obediencia: Gálatas 3:21: “La ley no es contraria a las promesas de Dios.”

    1. d) Gálatas 3:10 – “Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley.”

Pablo cita Deuteronomio 27:26.

No está maldiciendo la Torah, sino diciendo que quien intente justificarse por obras humanas sin el Mesías, está bajo maldición.

En Yeshúa, la Torah se vive desde el corazón renovado (Jer 31:31–33).

    1. e) Colosenses 2:16 – “Nadie os juzgue en comida o bebida, en días de fiesta, luna nueva o Shabbat.”

Mal usado: para enseñar que los creyentes no deben guardar fiestas ni Shabbat.

Correcto: Pablo escribe a gentiles que comenzaban a guardar la Torah. Les dice: “No permitan que los juzguen” por hacerlo, porque esas cosas son sombra profética del Mesías.

O sea: no los juzguen por obedecer, no por desobedecer.

    1. f) Efesios 2:15 – “Aboliendo en su carne la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas.”

Mal usado: para decir que Yeshúa abolió la Torah.

Correcto: el término griego es dogma, que se refiere a ordenanzas humanas.

Yeshúa abolió las tradiciones que separaban a judíos y gentiles, no los mandamientos de Yahweh.

    1. g) Hechos 21:24 – Pablo mismo demuestra que guardaba la Torah.

Los líderes de Jerusalén le dicen que se purifique en el templo para demostrar que anda ordenadamente y guarda la Torah.

Y Pablo lo hace. ¿Cómo puede alguien decir que él la abolió?

    1. h) Hechos 24:14 – “Según el Camino que ellos llaman herejía, así sirvo al Dios de mis padres, creyendo todas las cosas que en la Ley y en los Profetas están escritas.”

Pablo se declara seguidor del Camino (HaDerej), fiel a la Torah y los Profetas.

    1. Clave profética: Pablo y Yeshúa no abolieron la Torah

Ambos combatieron las tradiciones de hombres, no la Torah de Yahweh.

Yeshúa lo dijo claro: “En vano me honran enseñando como doctrinas mandamientos de hombres” (Mt 15:9).

Pablo repitió el mismo clamor: la salvación no es por obras humanas, sino por la gracia que nos lleva a la obediencia verdadera.

    1. Aplicación al Remanente

Hoy, muchos pastores repiten el mismo error de los fariseos: confunden la Torah de Yahweh con tradiciones de hombres, y la desechan.

Pero el remanente escucha la voz del Esposo hebreo, que nunca abolió la Torah, sino que la cumplió y la hizo vida.

 El gran error del cristianismo fue interpretar a Pablo como abolicionista de la Torah.

La verdad es otra:

Yeshúa vivió y enseñó la Torah.

Pablo guardó fiestas y Shabbat.

La Torah es eterna.

“Pablo no abolió la Torah: la defendió. La gran mentira del cristianismo ha sido arrancar al Esposo de sus raíces hebreas. Pero el remanente se levanta hoy para proclamar la verdad: ¡Teshuvá, de regreso a casa, al Camino eterno del Reino!”

Oración final

“Padre eterno, líbranos de las tradiciones de hombres que oscurecieron Tu verdad. Gracias por Yeshúa, que nos mostró la Torah viva. Gracias por Pablo, que fue malinterpretado, pero siempre te sirvió en espíritu y verdad. Haznos remanente fiel, que guarda Tus mandamientos y tiene el testimonio de Yeshúa. Amén.”

Pr. José Cubillos

www.josecubillos.com