¿RECHAZÓ EL ETERNO A SU PUEBLO ISRAEL?
¿RECHAZÓ EL ETERNO A SU PUEBLO ISRAEL?
Shalom, amigos y hermanos.
Me gustaría compartir hoy con todos ustedes, un tema que está muy de moda hoy en día en casi la mayoría de iglesias de la cristiandad, y que me gustaría aclarar para conocer el origen de éste tema que en realidad no enseñan las Escrituras y muchos pastores, sacerdotes, etc., han torcido para su propio beneficio haciendo así desviarse de las sendas trazadas por el Eterno a muchas personas.
Para comenzar, me gustaría leer la primera parte de Romanos 11:1, que dice: “¿Acaso rechazó el Eterno a su pueblo?”
Uno de los más grandes malentendidos de la relación Iglesia/Israel se llama la «Teología del Reemplazo».
Esta teología enseña que a la Iglesia se le han dado las promesas que se le hicieron a Israel, a causa de la incredulidad de Israel y de su rechazo del Mesías. Así, estos teólogos enseñan que la Iglesia ha reemplazado a Israel y que los judíos no tienen ningún futuro en el Plan Divino.
Esta teología se disfraza bajo un sinnúmero de nombres: «Teología del Dominio»; «Teología del Reino Ahora»; «Teología del Pacto» o «Teología Reconstruccionista» entre otros.
Esta teología la sostienen sobretodo los post-milenia-listas, los ami-linia-listas y algunos premi-linia-listas. Uno de los mayores problemas con la teología del reemplazo es que, falsamente, coloca al Creador como culpable de no cumplir sus promesas con Israel, a quien pertenecen. Leamos Romanos 9:3-4, que dice:
Porque deseara yo mismo ser apartado del Mesías por mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; Que son israelitas, de los cuales es la adopción, y la gloria, y el pacto, y la entrega de la ley, y el culto, y las promesas.
Estas promesas incluyen:
Promesa de una tierra (Gn. 12:7; 13:15-16; 17:7-8).
Gén 12:7 Y apareció Yahweh a Abram, y le dijo: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí un altar a Yahweh, que le había aparecido.
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Promesa de recoger a Israel y restaurar el Reino de Israel con el Mesías como Rey (Dt. 30:1-5; Is. 9:6-7; 11:1-16; Jer. 23:5-6; vea también: Dt. 28:1-14; 2 S. 7:4-14; 1Cr. 17; Sal. 89; Is. 2:1-4; 14:1; 25:1-27:13; 56:1-18; 60:1-22; 62:1-12; 65:17-25; 66:7-9; Jer. 16:14-15; 30:1-33:26; Ez. 33:1-39:29; 40:1-48:35; Os. 11:1-14:9; Jl. 2:18-3:21; Am. 9:11-15; Miq. 4:1-8ss; 7:11-20; Sf. 3:9-20; Hag. 2:20-23; Zac. 14; Dn. 2:44.)